Culiacán, Sin.- Con una serie de cinco
coreografías agrupadas en el título; Nuevas
visiones, alumnos de la Escuela Superior de Danza de Sinaloa, del Instituto
Sinaloense de Cultura ofrecieron la primera de dos funciones en el Teatro Socorro Astol, con el propósito de
mostrar su aprendizaje, además reunir fondos para la graduación de la cuarta
generación de alumnos de licenciatura.
Fueron cinco piezas de creación de los mismos estudiantes, las que ofrecieron en duetos, tríos y todos juntos (hasta una
veintena, incluyendo a los jóvenes de segundo a cuarto grado) en la coreografía
final.
Abrieron con el tema Painfully plastic (Dolorosamente plástico), de Francisco
Ponce, con la participación de Cristina
Guillén y Nadia González,
del cuarto grado, quienes ofrecieron una pieza plena de plasticidad, y
en el que estas alumnas mostraron su
alto nivel de expresividad en una pieza de tema modernista.
Le siguió una creación divertida, llamada Insecticida, de Mayra Manríquez y Víctor
Montiel, en la que los tres personajes (los dos creadores y Andrés Ramírez)
aparecen sentados en el suelo con aire ausente, mientras repiten el estribillo
de la canción popular: La Cucaracha;
es una crítica al alcoholismo y las adicciones elaborado con gracia y
desenfado.
La tercera pieza se tituló: Aparecieron los kilómetros, de Abril
Ramírez y Claudia Rincón, en la que se habla de las ausencias que laceran, y es
interpretada por ellas mismas, quienes
vestidas de negro, interactúan sobre el escenario, mientras una de ellas recoge
y se viste una camisa azul que la hace
aparecer distante y distinta de su compañera.
Succiones
cósmicas es un divertimento de Andrés Ramírez y José
María Polanco, con una música de Bernard
Parmegain, en la que los intérpretes, vestidos de negro, juegan con luces que encienden y se apagan en
sus manos al sonido de burbujas que estallan y luego con globos blancos, en
escenas que dan una impresión de futurismo, y cuando la lluvia de globos
blancos cae sobre ellos, ello se desnudan, duermen y despiertan marcados por un
frenesí, hasta perecer.
En Perdida,
de Danya Castro, participan todos los bailarines, y es espectacular por el
número de intérpretes y por el movimiento que no cesa nunca. Allí se ve a la
manada interactuar en un círculo de hojas secas, mientras uno de los personajes
está ausente, fuera del círculo. Y cuando otro de la manada trata de consolarle e integrarla al rebaño, a la masa,
aparece otra que se aparta. Es una pieza rica en movimientos y en expresividad.
Con una duración de cuatro años, la
Licenciatura en Danza Contemporánea de esta Escuela ofrece un plan de estudios
completo que incluye danza clásica, técnicas alternativas y un programa de
prácticas escénicas constantes para presentarse en espacios escénicos
tradicionales y alternativos por medio del cual los alumnos podrán experimentar
y aprender de manera práctica y vivencial el hecho escénico.IN
Muestran visiones en danza alumnos de ESDS
Con cinco piezas coreográficas los próximos a graduarse se presentaron el Teatro Socorro Astol
Fuente: Internet