Ciudad de México.- El creador del monstruo en la película de ciencia ficción
“Alien”, el artista surrealista suizo Hans Ruedi Giger, falleció a los
74 años de edad como consecuencia de las heridas que sufrió en una
caída, anunció la televisión pública suiza SRF.
Giger creó el personaje y algunos escenarios para la película de
Ridley Scott estrenada en 1979, con ayuda del padre de “E.T., el
extraterrestre” Carlo Rambaldi. Su labor le valió el Oscar a los mejores
efectos visuales en 1980.
Luego trabajó también en otras películas de ciencia ficción como “Species”, “Poltergeist II” y “Dune”.
Un museo H.R. Giger abrió sus puertas en 1998 en la pequeña ciudad medieval suiza de Gruyeres.
En los últimos años, museos en París, Praga y Viena presentaron
retrospectivas de su polifacética obra, a menudo poblada de criaturas
fantásticas.
“Alien”, un icono visceral y barroco para un nuevo terror (EFE)
Con “Alien, el octavo pasajero” (1979) Ridley Scott inauguró una
nueva era en el terror galáctico, y buena parte del mérito, según el
propio director británico ha reconocido, fue del artista suizo H.R.
Giger, fallecido hoy.Con su estilo “biomecánico” de influencia
surrealista, Giger aportó la imagen de esas criaturas abyectas, de
género ambiguo, que combinaban secreciones y curvas orgánicas con una
apariencia y movimientos de una máquina concebida para matar y
reproducirse.En diversas entrevistas, el autor de “Necronomicon”
ha contado que buena parte de su inspiración le venía de sus propios
sueños y pesadillas. Y que, casualidades del destino, el mismísimo
Salvador Dalí fue quien precipitó su desembarco en el proyecto de Scott.Un
amigo común que visitó la casa del genio de Figueras le llevó en una
ocasión unos dibujos suyos. Cuando Alejandro Jodorowsky fue más tarde a
pedirle a Dalí que participara en su ambicioso proyecto cinematográfico
“Dune”, el pintor le enseñó los dibujos.Fue así como Jodorowsky
fichó a Giger para los diseños de “Dune”. La película nunca llegó a
realizarse, pero dio la casualidad de que su guionista, Dan O’Bannon,
decidió descargar su frustración escribiendo otro libreto -“Alien”- y,
cuando Ridley Scott se embarcó en el proyecto, rápidamente le enseñó los
dibujos de “Necronomicon”.Cuenta Giger, quien además de los
monstruos diseñó la nave abandonada que aparece al principio de la
historia y los paisajes del planeta alienígena, que aquel libro estuvo
presente en todo el proceso de preproducción y que, cada vez que surgía
una duda, recurrían a él.A pesar de que las criaturas sólo
aparecen durante breves minutos en la primera película de “Alien” -Scott
jugó con el terror en el sentido más clásico-, tanto esos monstruos
como los pasillos cavernosos de la nave y los paisajes desasosegantes
daban un contrapunto gótico muy novedoso al género de la ciencia
ficción.De esta manera, las referencias a los miedos más
arraigados en el subconsciente desembarcaron por primera vez en la
galaxia exterior, dejando casi en el ridículo las representaciones de
los extraterrestres que hasta hacía bien poco predominaban en el cine.”En
el espacio, nadie puede oír tus gritos” fue el eslogan perfecto para un
largometraje cuyo principal mérito, aparte de los dibujos de Giger, fue
su manejo de las sugerencias, que ha dado para ríos de tinta y análisis
de todo tipo, muchos relacionados con el feminismo, la sexualidad y la
psicología.Cuando “Alien, el octavo pasajero” se estrenó un 25 de mayo de 1979, se convirtió en un éxito inmediato que pilló por sorpresa.Hollywood
reconoció el talento de Giger con un Óscar a los mejores efectos
especiales y con nuevas ofertas de trabajo, que no siempre salieron tan
bien: “Poltergeist 2”, “Species 2” o la tercera entrega de Alien, con
David Fincher.La película también supuso un espaldarazo para la
actriz Sigourney Weaver, convertida a partir de entonces y gracias a su
portentosa Ripley, en madrina de la ciencia ficción.La trama
ideada por O’Bannon arranca cuando, de regreso a la Tierra, la nave de
carga Nostromo interrumpe su viaje y despierta a sus tripulantes porque
el ordenador central ha detectado una misteriosa transmisión de una
forma de vida desconocida.La tripulación está obligada por
contrato a investigar la procedencia de esa señal, y así llegan a un
planeta desconocido y a una nave abandonada.Cuando penetran en
ella, descubren un habitáculo repleto de huevos, uno de los cuales
libera una criatura que se adhiere a la cara de Kane (John Hurt), que
queda inconsciente y es llevado de vuelta la nave. Y es ahí donde
empieza el verdadero pánico.
TJ
Muere el ‘padre’ de Alien, el suizo Hans Ruedi Giger
Giger creó el personaje y algunos escenarios para la película de Ridley Scott estrenada en 1979, con ayuda del padre de "E.T., el extraterrestre" Carlo Rambaldi. Su labor le valió el Oscar a los mejores efectos visuales en 1980
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