Ciudad de México.- “¿Por qué demonios no te has quedado?”, gritó Courtney Love en el
homenaje celebrado tras la muerte de su marido, el ya mítico Kurt
Cobain, un hecho que golpeó al mundo de la música hace 20 años y que
sigue planteando entre muchos de sus admiradores esa misma cuestión.Con
motivo del aniversario de su fallecimiento, que se cumple mañana, son
varias las iniciativas que intentan honrar con más o menos suerte la
vida y obra de quien está considerado un icono y figura imprescindible
de la música de los años 90 como gran adalid del “grunge” y del
sentimiento desesperado de la “generación X”.Entre las más
interesantes, se encuentra “Kurt Cobain. La historia de Nirvana”, obra
exhaustiva escrita por la periodista musical Carrie Borzillo, quien, a
fin de separar fantasía y realidad, contó con testimonios de 55 personas
y numerosos documentos oficiales, incluidos el informe de la autopsia y
el certificado de su controvertida defunción.”Kurt Cobain, de
27 años, se atrinchera en el invernado de su casa. Atranca la puerta con
un taburete, escribe una nota en tinta roja (…). Tras consumir 1,52
miligramos de heroína, se apunta con el cañón de la escopeta en la
cabeza y acciona el gatillo”, reza la entrada escrita por Borzillo para
el 5 de abril de 1994, zanjando la polémica sobre si su muerte fue un
suicidio o un asesinato.Redactado como un exhaustivo diario de
viaje, se recorre la historia del malogrado artista y, en paralelo, la
de Nirvana, desde el momento en que nacen sus protagonistas hasta unos
días después de lo que parecía la crónica de una muerte anunciada, a
tenor de esta obra editada en España por Libros Cúpula.En ella
se cuenta cómo con siete años Cobain era medicado para frenar su
hiperactividad, pero como el producto le provocaba el efecto contrario,
lo contrarrestaban con sedantes. Aquejado toda su vida de varios
problemas de salud, llegó a automedicarse con heroína. La primera vez
que la probó fue con 18 años.El divorcio de sus padres, en 1975,
fue determinante en la configuración de su personalidad, un hecho a
partir del cual, según declaró él mismo, se convertiría en alguien
“extremadamente depresivo e insociable”.En la familia había
antecedentes de sobra. En 1979, dos tíos abuelos suyos se suicidaron
disparándose con un arma. Incluso parece que su abuelo lo intentó y que
murió por las heridas que se había causado.Por si fuera poco, se
relata también que, de adolescente, presenció una pelea en casa de su
madre que esta zanjó apuntando a su segundo esposo con una pistola. A
continuación, se cuenta que tiró todas las armas de su marido al río y
que Kurt las recuperó para comprarse su primer amplificador para la
guitarra.Cobain, que vivió varias noches literalmente bajo un
puente siendo un chaval, tras encontrarse con el rechazo e incomprensión
de sus padres, conoció a Chris Novoselic, quien le propone formar un
grupo después de escuchar sus composiciones. En 1988, se les unió Chad
Channing como batería y tomaron el nombre de Nirvana, destacando por un
sonido distintivo, sucio y original.Ese mismo año publicaron su
primer single, “Love buzz”, con Sub Pop, el sello que, también de
acuerdo con Borzillo, acuñó el término “grunge” en 1987. Con ellos
lanzaron en 1989 su primer disco, “Bleach”. Cobain diría que en ese
álbum había gritado mucho y que sonaba “unidimensional”, pues todas las
canciones eran “lentas y cutres”.Le siguió “Nevermind” (1991),
con unas previsiones de venta de 50.000 unidades, irrisorias en
comparación con el terremoto que desató y los 30 millones de copias que
se despacharon en todo el mundo, capaces de desalojar incluso a Michael
Jackson del número 1.Dave Grohl ya había sustituido por aquel
entonces a Channing, a tiempo para vivir los tiempos gloriosos de
Nirvana, que pasaron de las pequeñas salas a festivales con más de
70.000 personas a las que Cobain y compañía dieron himnos con los que
expresar su desazón generacional, véase “Come as you are”.Fue
también entonces cuando comenzó su tormentosa relación con Courtney
Love, madre de su hija, y cuando extremó el consumo de drogas,
desencadenando completamente su decadencia.Hasta su muerte, el
grupo aún tuvo tiempo de lanzar el disco de rarezas “Incesticide”
(1992), el álbum de estudio “In Utero” (1993) y el acústico por
antonomasia “MTV Unplugged in New York” (1994).No todos los
recuerdos póstumos de Cobain parecen tan acertados. Tras la polémica
inauguración en su ciudad natal de Aberdeen de una escultura que
reproduce su figura entre lágrimas, Love acaba de anunciar que estudia
la posible realización de un musical.Rara forma la que ha tenido
la viuda de Cobain de seguir el consejo de la nota de suicidio: “Sigue
adelante, Courtney”. Para hacerse una idea más exacta de lo que pensaba
el cantante en el momento de su muerte, mejor quedarse con las líneas
previas.”Estoy bien. Muy bien. Y doy gracias. Pero desde los 7
años fue creciendo mi odio hacia la especia humana en general. A la
gente le parece fácil entenderse y mostrar empatía. ¡Empatía! Solo
porque amo demasiado. (…) Soy demasiado errático y lunático y ya no me
queda pasión. Recordad: es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz,
amor, empatía. Kurt Cobain”.TJ
Kurt Cobain, ‘¿por qué demonios no te has quedado?’
Son varias las iniciativas que intentan honrar con más o menos suerte la vida y obra de quien está considerado un icono y figura imprescindible de la música de los años 90 como gran adalid del "grunge"
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