Álamos, Son.- En un verdadero tributo a la voz
humana, la soprano alemana Simone Kermes ofreció una espléndida gala de
ópera al lado de la Orquesta Filarmónica de Sonora (OFS) que, bajo la
batuta de Christian Gohmer, lució en la ejecución del repertorio con el
que la intérprete sorprendió al público, llevando al extremo su
dramatización. Irreverencia, capacidad de improvisación pero,
sobre todo, una exquisita voz que maravilló por su potencia, frescura y
espontaneidad, fueron las cartas de presentación de Kermes, en su debut
en Álamos, como parte del 31 Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT),
encuentro al que cautivó con sus encantos y su particular estilo que
rompe con el cliché de una exponente del bel canto. En el Patio
del Palacio municipal, Kermes se entregó al placer de cantar y bailar
sobre el escenario, cual estrella de pop o de rock, sus más grandes
influencias a la hora de abordar un repertorio clásico. La
obertura de la ópera ?Alcina?, de George Friedrich Händel (1685-1758)
fue la introducción de este mano a mano que de un lado tuvo a la
irreverente Kermes y del otro a la virtuosa filarmónica, que bajo la
batuta de Gohmer, supo seguir la corriente a la soprano, que enseguida
apareció enfundada en un vestido rosa, que reflejó la mezcla que hace de
lo clásico con lo contemporáneo, para interpretar ?Vedra turbatto il
mare?, aria de Oranta, de la ópera ?Mitridate?, de Nicola Antonio
Porpora (1686-1768). ?D? Oreste d?Ajace?, aria de Electra, de la
ópera ?Indomeneo?, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), fue otra de
las interpretaciones con las que la rubia mostró desparpajo, una
animosidad inusual y uno que otro pasito de baile. La obertura de
la ópera ?Guillermo Tell?, de Gioacchino Rossini (1792-1868), puso a la
Filarmónica a la altura del espectáculo, ganando el aplauso de un
público que para entonces sabía que la soprano hablaba en serio cuando
había anunciado en el ensayo que sería una velada de sorpresas y que no
sabía en qué iba a acabar. Gaetano Donizetti (1797-1848) se hizo
presente cuando sonaron las notas de ?Ah tardei troppo O luce di quest?
anima?, un aria de la ópera ?Linda de Chamounix?, y Simone apareció en
un nuevo vestido ahora todo en negro. Notas limpias, agudas y
prolongadas se escucharon contrastando con otras sutiles y breves con
las que la artista recorrió la escala, mostrando que tiene pleno dominio
de su instrumento, más allá del estilo y la presencia escénica que le
imprime. En medio de aplausos se retiró al intermedio y al
volver, luego de la intervención de la Filarmónica de Gohmer, que hizo
una espléndida ejecución de la obertura de la ópera ?El Barbero de
Sevilla?, subió a escena con un nuevo vestuario y actitud alegre para
interpretar un aria de la ópera ?Semiramis?, de Rossini. Una de
las piezas más aplaudidas fue la obertura de ?La Forza del destino?, de
Giuseppe Verdi (1813-1901), compositor de quien interpretó además ?Tu
del mio Carlo?Carlo Vive?, y el aria de Amalia, de la ópera ?I
Masnadieri?. Ya con el público en la bolsa, Simone interpretó en
tono de opereta, ?Glitter and be gay?, de la ópera ?Candide?, de Leonard
Bernstein (1918-1990). Los aplausos no se hicieron esperar, la
solemnidad se perdió en el recinto, cuyo público la escuchaba atento,
para aplaudir y pedirle otra?y sí, los complació con tres temas más, uno
de ellos de ?Farinelli? y al final, por elección del público, ?Lascia
ch’io pianga? con la que adoptó una postura más clásica, demostrando una
vez más que con su voz puede cantar en el estilo que quiera, pues es
poseedora de una voz espectacular. Ante el estallido de aplausos,
la euforia se apoderó de Simone, quien bajó a coquetear con un joven,
como lo hiciera toda la noche con Gohmer y para sorpresa de todos, a
besos lo sonrojó antes de retirarse de la escena. Prometió
sorprender y lo logró, cautivando sobre todo al público juvenil en la
sala, que es al que, ha dicho, le interesa mostrarle la belleza del
canto lírico desde un estilo contemporáneo, pues es la época que a ella
le ha tocado vivir. ?Yo no sé cómo cantaban hace 250 años, yo
canto la ópera hoy para el público de hoy?, afirmó tras asegurar que su
?performance? lo prepara con la más absoluta honestidad, desde las
emociones que le provoca y que gusta de compartir con su público.
Kermes es poseedora de diversos premios y reconocimientos
internacionales en los concursos internacionales de canto. Actualmente
tiene presentaciones en escenarios de Francia, Polonia, Austria y
Australia, y en varias ciudades alemanas, como Berlín, Munich, Colonia y
Leipzig.TJ
Frescura e irreverencia imprime Simone Kermes a su gala de ópera
La interprete del bel canto conquista al 31 Festival Alfonso Ortiz Tirado
Fuente: Internet