México.- El perro sin lugar a dudas es el mejor amigo del hombre y de la mujer. Cualquier mascota que se llega a nuestras vidas se convierte parte de la familia es por eso por lo que cuando parten es tan doloroso como cuando fallece un familiar, incluso algunos los catalogan como más doloroso.
Estudios confirman que la muerte de una mascota, algunas veces, suele ser más dolorosa que la de un humano, incluso más muy complicada de superar, todo esto dependiendo de la cercanía. El vínculo con nuestras mascotas para muchos es muy fuerte, que es muy parecida o completamente igual a la que tenemos con las personas.
Las mismas hormonas y sustancias químicas que nos hacen sentir amados y conectados con otros humanos se liberan en nuestro cerebro cuando vemos a nuestro amigo canino; así pasamos los años a su lado que ya no es indiferente de nuestra familia, pues ahora es parte de ella y un ser sumamente especial. Pero aquí va la preguntra… ¿por qué entonces podemos tardar más en superar a nuestra mascota que a un humano?
La respuesta es porque cuando un familiar humano muere, nos tomamos un proceso de duelo; faltamos al trabajo, dejamos de hacer actividades unos cuantos días, hay también familiares y amigos que nos acompañan en nuestro dolor, tenemos apoyo emocional y, a veces, hasta buscamos ayuda profesional.
Con nuestras mascotas no es el mismo proceso, la mayoría de las personas responden con “lo superarás, sólo era un perro”, no hay permiso en el trabajo para tomarnos unos días y los demás no ven la situación de la misma forma que nosotros por lo que nos reprimimos de emociones y de lidiar con el dolor tan grande que deja nuestra mascota.
Lo mejor es que vivamos el duelo de nuestra mascota, que seamos comprensivos con nosotros mismos y, si es necesario, acudamos a terapia. Debemos darle la importancia que nosotros creemos que merece y enfrentarlo como se hace con cualquier pérdida, pues también era un ser querido que nos duele dejar ir.