Ciudad de México.- Enrique Iglesias hizo todo lo posible por destacar en la industria
musical fuera del apellido de su padre Julio Iglesias y así evitar
comparaciones. Lo logró: con veinte años de carrera ha conquistado por
su cuenta una generación que lo ha seguido incondicionalmente.
Julio sigue siendo el artista latino más vendido en todo el mundo,
al superar las 300 millones de discos, pero su hijo no se queda atrás y
ya suma más de 100 millones de unidades pese al poco apoyo que recibió
al inicio de su carrera de parte de su padre; hecho que a la fecha ha
permeado su relación.
“Te puedo decir con plena seguridad que, si a los 10 años hubiera
dicho a mi familia que quería ser cantante, hoy por hoy no estaría
aquí”, refirió Enrique en una entrevista en la que reconoció que su
padre le dijo que su éxito se debía a él…
“Sí que hubo esos momentos, pero soy de esas personas que a lo mejor
me acuesto destruido, pero me despierto con más fuerza todavía. Siempre
he sido así. Así muestro a mi padre o a quien sea que tal vez no
lleven razón”, comentó.
“Aquello no me dolió; al revés, me gusta, es un reto. Me gusta esa
presión. Esas conversaciones me motivaron para demostrarle lo contrario.
En la vida hay dos tipos de personas: la gente a la que les dices algo
negativo y se hunden, y los que se van para arriba”, dijo.
Con el apoyo de su madre Isabel Preysler quien, por cierto, es ahora
relacionada con el escritor Mario Vargas Llosa, es como logró mudarse a
Miami, una ciudad en la que asegura vive con una mayor tranquilidad que
con la que creció en sus primeros años de vida.
Sus inicios remontan a una ?Experiencia religiosa?, canción que lo
lanzó como ídolo de adolescentes con su primer trabajo homónimo, un
disco con el que todavía afirma identificarse y marcó el inicio de una
trayectoria prolífica que no se ensombreció por su apellido.
20 años y “bailando”
El pasado año, el artista presentó su último trabajo, ?Sex and love?
para celebrar dos décadas de trayectoria. La sorpresa fue mayúscula,
además de contar con colaboraciones de figuras internacionales como
como Jennifer López y Kylie Minogue, también fue arropado por
intérpretes latinos reconocidos como Pitbull, habitual en sus
producciones, Romeo Santos y la española India Martínez.
El álbum es tan diverso que el mexicano Marco Antonio Solís y
Descemer Bueno & Gente de Zona lo amenizan. Entonces, llegó
“Bailando”, su canción favorita y la de bares, fiestas y antros de todo
el mundo.
A finales de 2014 el tema fue el número uno en las listas de 23
países, en medio de la exitosa gira ?Sex and Love?, a Enrique nada lo
podía detener… excepto un par de contratiempos desafortunados que lo
pusieron en el ojo mediático.
Mayo no fue su mejor mes ya que además de tener un accidente con un
dron en Tijuana que le hizo someterse a una reconstrucción de su mano
derecha (que tuvo además una fractura), lo detuvieron y encarcelaron
durante tres horas por conducir dentro de Estados Unidos con su licencia
vencida.
El cantante de 40 años de edad espera superar esos malos tragos
haciendo lo que más le gusta: tocar en vivo… ¿y qué mejor lugar que en
México? País del que toda su vida ha afirmado que es gracias al cual
alcanzó la popularidad por lo que además de cariño, guarda muchos
amigos, gusto por la comida y recuerdos.
Serán tres conciertos los que ofrecerá este fin de semana en el
escenario del Auditorio Nacional en donde sus fans tendrán la
oportunidad de escuchar una vez más canciones nuevas como la mencionada
“Bailando” “Loco” o “I’m a freak”, pasando por éxitos con “Nunca te
olvidaré”, “Experiencia religiosa” y “Héroe?.TJ
Enrique llega bailando con identidad propia
Enrique Iglesias hizo todo lo posible por destacar en la industria musical fuera del apellido de su padre Julio Iglesias y así evitar comparaciones
Fuente: Internet