Culiacán,
Sin.- La fecha de clausura llegó, y puntuales a la cita un poco más de 3 mil
personas arribaron a la Plazuela Rosales, donde los recibía un espectacular
escenario de telones para el espectáculo de El
lago de los cisnes, interpretado por el Ballet Clásico de Rusia, el calor
no importaba, todo estaba listo para disfrutar de un clásico al aire libre,
donde la Universidad Autónoma de Sinaloa, finalizó el Decimonoveno Festival
Universitario de la Cultura, que celebró el 141 aniversario de esta casa de
estudios del 5 al 18 de mayo.
Al
clausurar este evento, el doctor Juan Eulogio Guerra, rector de la UAS, expresó
que la realización del mismo es una forma de genera espacios de sana
convivencia, donde los valores se ven fortalecidos gracias al aprecio de las
más ricas manifestaciones del arte.
?Tras
estos catorce días de intenso quehacer cultural, podemos reafirmar que nuestro
festival es uno de los más consolidados del país, tanto por la cantidad como
por la calidad y la cobertura de sus actividades?, asentó.
Acompañado
de su esposa, Patricia Corrales, y en presencia de la señora Sofía Carlón de
López, presidenta del Sistema de Desarrollo Integral para la Familia (DIF) en
Sinaloa, y de la maestra María de Jesús
Rendón, titular de la Dirección General de Extensión de la Cultura, Guerra
Liera informó que durante la realización del Festival se llevaron a cabo más de
160 actividades en los 18 municipios del estado, a las que asistieron alrededor
de 70 mil personas.
La
mirada fascinada de familias enteras, que desde varias horas antes se dieron
cita para ver la historia de amor de Sigfrido y Odette, quienes a lado de más
de 30 bailarines en escena rompieron el sortilegio que los mantenía separados.
Acto
tras acto se desenvolvía con naturalidad y cadencia, el respetable público, a
pesar del calor, se mantuvo encantado con la interpretación del clásico de Tchaikovski.
Bondad
y maldad, dos palabras que resumen la historia de Sigfrido y Odette quienes, a
pesar de los engaños de Rothbart, logran salir victoriosos de las adversidades
para jurarse amor eterno y terminar con el hechizo. Así, la eterna lucha del
bien contra el mal se integró en cada movimiento sigiloso del cisne
blanco, con su pureza, y del cisne negro con su ambición.
La
técnica y sincronía de los bailarines despertaron grandes expresiones de
emoción y asombro entre los asistentes, que se maravillaron con los movimientos
de la compañía de ballet, un vestuario que logró también admiración, un aplauso
compartido para la UAS, y para cada uno de los técnicos del evento, y sin
faltar los más de 30 bailarines que llegaron para formar parte de la historia
de la emblemática institución educativa. IN
El lago de los cisnes llegó a la UAS
La clausura del Festival Universitario de la Cultura, llegó con el Ballet clásico de Rusia, con más de 3 mil espectadores
Fuente: Internet