Ciudad de México.- Édgar Vivar aseguró que interpretar a
“Ñoño”, en la exitosa serie “El Chavo del 8”, “fue una maravillosa
oportunidad de entrar en contacto con mi niño interior, que siempre
debemos conservar para no perder la capacidad de asombro y creatividad”.
A unos días de que se celebre el Día del Niño, el actor recordó que
cuando le encomendaron dar vida a dicho personaje recordó esa etapa tan
bonita que es la infancia, pues es una época increíble en la que no hay
responsabilidades mayores.
“A pesar de que mi personaje tenía más posibilidades económicas, no
contaba con los mejores juguetes, pues en ocasiones sólo se trataba de
una pelota enorme con la que se divertía. En el caso de ?El Chavo? y ?La
Chilindrina?, tampoco poseían algo ostentoso, ya que con un simple palo
de escoba se divertían.
“Recuerdo que en algún programa, ?Ñoño? compartía los juguetes con
ellos, ahí el mensaje que Roberto Gómez Bolaños quiso ofrecer de que no
importaba el juguete, sino el objetivo: divertirse y compartir”, sostuvo
el actor en entrevista con Notimex.
Édgar Vivar recordó que él festejaba el Día del Niño en su escuela junto
con sus compañeros de clase y a la espera de recibir los paquetes de
regalos que les daban sus maestras y mamás, como eran una pistola de
dardos o soldados para armar.
“Cuando estaba en la Primaria Abraham Castellanos, ubicada en la Plaza
del Estudiante, nos organizaban festivales, en los que las maestras
programaban números musicales, algunas cantaban o montaban algún
bailable. Era muy agradable”.
En algunas ocasiones, añadió, la Mesa Directiva invitaba a diversas
figuras como Evangelina Elizondo, Héctor Lechuga y Manuel “Loco” Valdés,
quienes participaban en algún número.
“A mí, en especial, cuando asistió la actriz Evangelina Elizondo me tocó
entregarle un ramo de flores, fue un momento emotivo. Este tipo de
sorpresas convertían eso en algo fuera de lo común, rompía la rutina de
la escuela”, puntualizó Vivar.
Al preguntarle si su familia le obsequió un juguete especial alguno de
esos días, el actor destacó que no, que sus papás siempre le regalaban
ropa y zapatos.
“Mis papás siempre me compraban ropa, los juguetes me los daban en la
escuela. Aunque mis abuelos sí me consentían, pues me regalaban algún
juguete o algún libro”.
Agregó que el juguete que más recuerda fue un barco de madera que venía
en una tabla. “Teníamos que armarlo con un par de vigas que le servían
como motor, era algo muy ingenioso que ponía a volar la imaginación y la
creatividad. Aunque siempre quise un radio de transistores que me
regalaron años después”.
Respecto a los juegos electrónicos que ahora hay para los niños, Édgar
dijo que los considera sofisticados, provocan sedentarismo y estimulan
la pasividad.
“Últimamente he visto más los juegos de tecnología, no estoy en contra
de ellos, pero en exceso son malos ya que dicen que desencadenan ataques
de epilepsia, un mayor umbral a la violencia, provocan accidentes o
incluso valores como vida y muerte se trastocan y eso me inquieta mucho.
“Siento que es responsabilidad de los padres o tutores hacerles entender
eso, que nunca se va a sustituir la realidad y que hay otras
alternativas, no estoy en contra de los videojuegos, sino del uso
extremo de los mismos”, precisó.
Vivar resaltó que desea que los pequeños disfruten su niñez al máximo,
en especial el Día del Niño, porque son fechas importantes que se quedan
en la memoria.
“El Día del Niño es sagrado para todos los niños, por lo que tienen que
disfrutarlo mucho, ya que es una época maravillosa sin
responsabilidades”, concluyó.TJ
Édgar Vivar dice que "Ñoño" le permitió contactar a su niño interior
El actor comparte algunos momentos de su infancia
Fuente: Internet