Al momento

Entretenimiento

De noche la fiesta, de día la desolación en Mazatlán

La fiesta del Carnaval no solo al exceso, también a la reflexión, a vivir un Mazatlán distinto con sus mañanas claras, sus olas limpias, la paz y su esplendor

Línea Directa | La información al momento
La información al momento | Línea Directa

Mazatlán, Sin.- No sólo la música, el griterío y la vida del Carnaval
Internacional de Mazatlán se desvanecieron con los primeros rayos del sol, sino
también las ganas de trabajar se disipan y dieron paso al descanso reparador de
excesos la mañana de este martes. Un Palacio Municipal desolador, sin más
custodia que sus mismos muros.
El
inmueble del Ayuntamiento porteño apenas custodiado por dos elementos
policiacos. Un acceso principal bajo candado que indica desde lejos, que ahí no
hay nadie, que ahí todos descansan. Pasillos desolados, oficinas que se
mantienen cerradas, obviamente sin funcionarios a quienes no se pesca ni con
chinchorro.
?Creo
que nada más está una muchacha ahí haciendo el aseo?.
-¿Ni
el alcalde se ha pasado?
?No,
no ha llegado. Buscan a Salvador Reinosa cuándo, tampoco, no, todavía está con
la resaca, lo vinieron a buscar, quién sabe para dónde andaba?.
La
soledad no sólo es en oficinas de gobierno, el desconocimiento también fue
evidente en aquellos funcionarios que por razones obvias de este Carnaval debía
realizar labores propias de vigilar, limpiar y mantener orden, pero honestos al
menos cuando fueron cuestionados por Línea Directa sí sabían dónde estaba su
jefe, el alcalde Carlos Felton.
?No
sé ¿no sabe? Le hable a Édgar pero no me contestó. No, la verdad es que no he
tenido comunicación con él, nos pidieron el operativo el día de hoy, yo he
estado en comunicación vía mensaje nada más?, dijo.
Otros
funcionarios que jamás respondieron a las llamadas telefónicas. Un director de
Comunicación Social que se ausentó. Así el Ayuntamiento porteño. La pasividad
también se sintió en gran parte del puerto, donde estuvo semiparalizado. Una avenida
Del Mar que del bullicio pasa a los silencios por momentos, y con sus sillas en
espera de ser ocupados por miles de personas que presenciarían el desfile, el
último del Carnaval.
El
comercio no es la excepción, en el Centro Histórico los negocios cerrados, con
sus cortinas abajo, sólo aquellos de souvenirs se salvan, porque esta es fecha
de bonanza y hay que aprovechar. El Carnaval no sólo invita a la fiesta y el
exceso, también a la reflexión, a vivir un Mazatlán distinto con sus mañanas
claras, sus olas limpias, la paz y su esplendor.
AA/CHG

Fuente: Internet

Fotografía de perfil de Liz Douret

Liz Douret

Editor de Contenidos

Liz Douret

Ver más

Al momento

Suscríbete a nuestro boletín

Para tener la información al momento, suscríbete a nuestro boletín en el tendrás las últimas noticias de Sinaloa, México y el mundo.