Ciudad de México.- Caifán: el dueño del barrio, el busca pleitos, el rudo de la calle, el
?bueno?. Ese es el significado de la palabra, si de regionalismos se
habla.
Si se conversa de rock mexicano, el término remite a músicos, dos en
particular: Alejandro Marcovich (guitarra) y Saúl Hernández (voz).
Polémicos, distanciados y envueltos en declaraciones mediáticas
incómodas, comparten composiciones que siguen siendo descargadas
regularmente en sitios como Spotify y con discos que son considerados
clásicos en su género.
?Afuera?, ?La célula que explota?, ?Los dioses ocultos?, canciones
que marcaron época y que están entre las favoritas de personalidades tan
disímiles como la periodista Carmen Aristegui y el escritor Xavier
Velasco, serán tocadas de nuevo este 11 de diciembre en el Palacio de
los Deportes, que es uno de los escenarios predilectos de Caifanes.
El domo de cobre tiene un significado particular para la banda, pues
en el año de 1993, luego de un concierto en este lugar, el quinteto
conformado por Hernández, Marcovich, Alfonso André (batería), Diego
Herrera (teclados y saxofón) y Sabo Romo (bajo), se convirtió en trío
con la salida formal de Herrera y Romo, quienes revelaron los profundos
roces con el guitarra, líder y vocalista.
En 2014, pasado un reencuentro entre los cinco integrantes que duró
tres años y que incluyó una presentación en el Palacio de los Deportes,
el fuego volvió a encenderse y Alejandro Marcovich salió de la banda.
Caifanes entonces regresaría a ser un cuarteto como en su primer disco.
El reemplazo del músico mexicano-argentino fue Rodrigo Baills,
guitarrista y líder de The Melovskys, grupo que mezcla rock con sonidos
de música electrónica, lejos de las melodías de marcada influencia
latina y afrocubana de las composiciones de Marcovich, quien continuó
con ese estilo marcado en sus trabajos posteriores a Caifanes: Nocturnal
y su disco más reciente Alebrije.
La mayoría de los integrantes del grupo que ha interpretado temas como ?Antes de que nos olviden? ha incursionado como solista.
Sabo Romo, hábil también con la guitarra, editó en 1996 SSS, que tuvo éxito entre la crítica especializada.
Alfonso André, todavía activo en Jaguares (banda heredera de
Caifanes), sacó en 2011 Cerro del aire (donde también fue cantante).
Saúl Hernández, cercano a causas políticas como Ayotzinapa, grabó el
álbum Remando en 2011 y Mortal en 2014, además ha hecho colaboraciones
con La Sonora Santanera y otros músicos.
Diego Herrera, al igual que sus otros compañeros, fungió como
productor musical, aunque permaneció en la alineación normal de
Jaguares.
Con estos cambios, tanto en la experiencia como en la agrupación, se
anunció un nuevo disco de Caifanes para 2016, a 21 años de El nervio
del volcán, producción sin la participación de Romo y Herrera, con un
protagonismo peleado entre Marcovich y Hernández.
¿Qué pasó con Marcovich?
Alejandro Marcovich es un ciudadano normal. Lejos de una imagen de
rockero lleno de excesos, este guitarrista declara que de lunes a
domingos los días son iguales, con ciertas diferencias entre ensayos,
entrevistas y otros compromisos.
?Soy una persona ordinaria, sólo que hago música. Puede que mi vida incluso sea más aburrida que la de mucha gente?.
Los proyectos que le ocupan son la composición con base en
orquestas, la promoción de su nuevo libro Vida y música de Alejandro
Marcovich, y un nuevo disco en el que ya está trabajando: ?Este
ejercicio de escribir me vino bien?.
Con lecturas que van desde Edgar Allan Poe hasta libros de
etnomusicología, Marcovich encontró afinidad con artistas del pasado,
como el compositor Béla Bartók, húngaro y que quiso rescatar la música
vernácula de su país.
?Siento gran afinidad con esa labor, porque cuando llegué a México
me encontré con música folclórica, de la sierra, el mariachi, la banda
de aliento. Me gustaron tanto que empecé a incluirlas en mi discurso
guitarrístico?.
Como un proyecto personal que inició a sus 21 años, rescató melodias
latinoamericanas, de raíces afrocubanas, indígenas y demás, para luego
darles electricidad y usarlas durante toda su carrera.
Un conflicto prolongado
En medio de declaraciones encontradas de Marcovich y Hernández
respecto a las razones de la primera separación de Caifanes, el
conflicto parece alargarse. Lo cierto es que éste se erige como uno de
los problemas más viejos del rock nacional.TJ
Caifanes regresa al Palacio de los Deportes en cuarteto
En 2014, pasado un reencuentro entre los cinco integrantes que duró tres años y que incluyó una presentación en el Palacio de los Deportes, el fuego volvió a encenderse y Alejandro Marcovich salió de la banda
Fuente: Internet