Ciudad de México.- Ariadne Díaz Gómez, quien se diera a conocer por su trabajo como
bailarina y haciendo sensuales performances con su personaje de ?Diosa
Azteca? en antros de la ciudad de México, hizo descansar su personaje y
en ese tiempo que estuvo en pausa vio cómo la sensualidad se transformó
en exhibicionismo.
Ari, quien impactó en su momento con la fuerza de su performance y
la mezcla de su curvilínea figura, indica que en este momento hacen
falta producciones de calidad que en verdad asombren no sólo la pupila
de los caballeros, sino también cause expectación en las mujeres.
?Uno de los objetivos es retomar ?La Diosa Azteca? pero llevarla a
otro plano, no sólo hacer un performance, hacer un espectáculo que
mezcle el arte circense y las raíces de la cultura mexicana?.
TJ