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Alemania intenta identificar origen de 1.500 cuadros hallados en Múnich

Entre las obras descubiertas aparentemente se encuentra un cuadro de Henri Matisse que perteneció al coleccionista judío Paul Rosenberg

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Ciudad de México.- Las autoridades alemanas se encontraban este lunes ante la gigantesca
tarea de establecer el origen de 1.500 obras de artistas como Pablo
Picasso, Henri Matisse o Marc Chagall, muchos de ellos expoliados a
judíos, encontrados en un apartamento lleno de basura en Múnich.
Las autoridades reconocieron que trabajaban desde hacía meses en este
caso, que fue revelado el domingo por el semanario Focus. Sin embargo,
guardaron un silencio total, dejando el caso en manos de la fiscalía de
la ciudad bávara de Augsburgo, que anunció una conferencia de prensa
para el martes y se negó a hacer comentarios este lunes.”Creo que
es el mayor descubrimiento de cuadros robados en el marco del
Holocausto desde hace años, aunque sea una fracción ínfima del número de
obras que buscamos”, declaró en una entrevista con la AFP Julian
Radcliffe, presidente del Registro de Obras de Arte Perdidas, con sede
en Londres.Focus estimó que el valor total de los 1.500 dibujos,
bocetos y cuadros podría superar los 1.000 millones de euros, pero una
experta que trabaja en el caso interrogada por la AFP consideró que era
imposible hacer una estimación. El gobierno alemán reconoció que estaba
al tanto “desde hacía varios meses” del descubrimiento hecho por los
servicios aduaneros. También ayudó a los investigadores “proporcionando
expertos en las cuestiones del arte degenerado y de las obras de arte
robadas por los nazis”, explicó su portavoz, Steffen Seibert, durante
una conferencia de prensa el lunes. Al ser interrogado sobre eventuales solicitudes de restitución, Seibert afirmó que no sabía nada.
Los aduaneros alemanes encontraron, a principios de 2011, esos dibujos y
cuadros que en su mayoría eran considerados perdidos para siempre, en
un apartamento de Múnich donde se amontonaban también la basura y latas
de conserva caducas, algunas desde hacía casi 30 años. El
apartamento pertenecía a Cornelius Gurlitt, un octogenario evidentemente
afectado de silogomanía, un transtorno obsesivo del comportamiento que
conduce a una acumulación compulsiva de objetos. En septiembre de
2010, Cornelius Gurlitt fue controlado por los aduaneros alemanes en un
tren que hacía el trayecto de Suiza a Alemania, con una importante suma
de dinero en efectivo en un sobre. Aunque el transporte de dicha
suma –9.000 euros, según Focus– era legal, los investigadores
decidieron seguir su intuición, hasta obtener algunos meses después
la autorización para registrar su apartamento. Según los primeros
elementos de la investigación, Cornelius Gurlitt vivía desde hacía
décadas sin tener una existencia legalmente registrada en Alemania, y
sin trabajo. Se ganaba la vida gracias a la venta ocasional de
obras reunidas en su apartamento a propietarios de galerías de arte poco
escrupulosos en materia del origen. Gurlitt había heredado esas
obras de su padre, Hildebrand Gurlitt, un coleccionista de arte
fallecido en 1956 en un accidente de automóvil. Hildebrand
Gurlitt, que inicialmente fue amenazado por los nazis, sobre todo porque
tenía una abuela judía, se volvió indispensable luego al régimen de
Hitler, al cual ayudaba a vender obras robadas o incautadas en el
extranjero. Una parte importante de las obras encontradas proviene
aparentemente de la expoliación de judíos, cuyas colecciones de arte
fueron robadas o decomisadas en el extranjero. Según Focus, al
menos 300 obras de arte pertenecen a la lista de obras incautadas por
las nazis, que pertenecían al “arte degenerado”, y por lo menos 200 de
ellas son objeto de solicitudes oficiales de búsqueda. Las
autoridades alemanas también mantuvieron el secreto el mayor tiempo
posible debido a la enormidad de la tarea que representa
la identificación de las obras y la búsqueda de su origen o de sus
herederos. Entre las obras descubiertas aparentemente se
encuentra un cuadro de Henri Matisse que perteneció al coleccionista
judío Paul Rosenberg, quien fue obligado a abandonar su colección cuando
escapó de París, y cuya heredera legítima es la periodista
francesa Anne Sinclair, afirma Focus.TJ

Fuente: Internet

Fotografía de perfil de Liz Douret

Liz Douret

Editor de Contenidos

Liz Douret

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