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Admiración en los héroes castrados.

Con sus voces de Contratenores Daniel Vargas y Gamaliel Reynoso, llenaron de admiración el Teatro Pablo de Villavicencio.

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Culiacán, Sin.- La
programación de Escena 2014 del Instituto Sinaloense de Cultura, presento dos
matices vocales que pocas veces es posible escuchar, posible fue para quien
acudió al Teatro Pablo de Villavicencio, donde se presentó el programa musical Los Héroes Castrados, con los
contratenores mexicanos Daniel Vargas y Gamaliel Reynoso.
 En un escenario adornado con telones de
cortinajes, algunos sillones y otros muebles, los cantantes ofrecieron doce
arias y un encore, con el acompañamiento en el clavecín de la maestra Lidia
Guerberoff, para un repertorio escrito especialmente para cantantes castrati
(niños castrados para que ya hombres pudieran desarrollar una tonalidad de voz
aguda, y que causaron furor en el periodo barroco).
 A lo largo del programa se alternaron para
cantar las piezas del programa, usando atavíos de la época, máscaras y cascos,
con pelucas y rostros maquillados de blanco en la primera parte sorprendiendo
al público con sus altos registros y sus sorprendentes giros hacia tonos más
graves, que arrancaron algunos aplausos a media pieza.
 En la primera parte, Gamaliel Reynoso abrió
con el aria Va tacito e nascosto (de
la ópera Julio César), y le siguió
Daniel Vargas con Hence, hence, tris
hence away!, de la ópera Semele,  para regresar Gamaliel con Vivi, tiranno!, de la opera Rodelinda, las tres de Georg Friedrich
Haendel.
 Luego regresó Vargas con Cara speme, questo core (de Julio
César), y Gamaliel ?con un casco alado y una flama entre las alas- cantó Ombra fedele anch?io (de la ópera Idaspe, de Ricardo Broschi), para cerrar
Vargas con Di due rai lamguir constante
(de Ópera desconocida, de Vivaldi).
 Aunque en la primera parte, predominó la
potencia de la voz de Vargas, en la segunda, Gamaliel acaparó aplausos a media
pieza y sorprendió a los escuchas con su versatilidad y su técnica.
Abrió Gamaliel con el
aria Addio, addio, o miei sospiri; y
Vargas continuó con una sensible interpretación de Che faró senza Euridice? (ambas de la ópera Orfeo y Eurídice, de Gluck), que arrancó sonoros aplausos y vivas,
y Reynoso interpretó ?en uno de los momentos más emotivos- Lascia ch?io pianga (de Alcina,
de Haendel), que fue muy aplaudida por la carga emotiva que le impuso y por sus
bellos giros tonales.
 De esa misma ópera, Vargas, con esa comicidad
que cautivó al público, interpretó Stá
nell? Ircana pietrosa, mientras que Gamaliel cantó Va solcando un mar crudele (de la ópera Artaserse, de Leonardo Vinci).
 Pero la mejor parte, con todo fueron las que
cantaron a dúo y en la que contrastaron sus tonalidades y sus registros
vocales, en la pieza Duetto (de la
ópera Sound the trompete, de Henry
Purcell), que puso al público a aplaudir de pie, y el obligado encore, When I?m laud in Earth (Cuando yo
descanse en la tierra), también de Purcell, ambas bellísimas e igualmente
aplaudidas.
Hoy Sábado, es la
segunda y última función a las 20:00 horas, boletos 200 pesos planta baja, y
100 pesos planta alta.
NE

Fuente: Internet

Fotografía de perfil de Liz Douret

Liz Douret

Editor de Contenidos

Liz Douret

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