Ciudad de México.- Aunque muchos escépticos creían que el encanto de Luis Miguel se
había acabado luego de llegar a los cuarenta con una imagen cansada.
Una vez más quedó demostrado que sin importar nada, sus fans le siguen siendo fieles.
Pese a que en los últimos años haya presentado el mismo espectáculo,
con una producción mínima y que los boletos tengan un alto costo, la
noche del jueves se abarrotó la primera de las 12 presentaciones que
ofrecerá en el Auditorio Nacional con su tour Deja Vú.
Presentando un recorrido por su trayectoria musical, sin muchas
sorpresas en su repertorio y con un espectáculo que ofrece al artista,
sin parafernalia, acompañado por 10 músicos y una corista, dos pantallas
laterales y una central, vertical que permite verlo desde cualquier
asiento.
No importó el vestuario sobrio que lo ha caracterizado en los últimos
tiempos, traje negro, camisa blanca y corbata negra; posteriormente
cambio la camisa por una negra y chaleco, y en un tercer cambio lució
una playera de manga corta en el mismo tono.
Sin complicaciones ni distracciones en su apariencia.
Definitivamente no es un artistas que siga cultivando fans, las
presentes eran aquellas que lo han seguido desde que lucía una abundante
melena e interpretaba ?Ya nunca más? y ?1+1= 2 enamorados? en el
programa dominical que conducía Raúl Velasco.
Mujeres de no menos de 25 años, acompañadas por sus hijos, su pareja o en grupos de mujeres era el común denominador.
En su mayoría contenidas, algunas dejaban escapar algún piropo, pero
las primeras filas disfrutaban por abalanzarse al frente con tal de
rozar su mano o tomar una imagen con su celular lo más cerca posible.
La velada quedó en el romanticismo, su selección de temas incluyó en
su mayoría baladas como Que tú te vas, Todo y nada, O tú o ninguna,
Amante del amor, La incondicional y Tengo todo excepto a ti; algunos
boleros como Sabor a mí, Mucho corazón; y rematando acompañado del
Mariachi Gama Mil canciones populares mexicanas como La bikina, Si nos
dejan, El viajero, entre muchas más.
Pero aquellas mujeres, que enloquecieron con su sonrisa, disfrutaron
del show, de cada una de las canciones que ellas entonaron siendo un
coro monumental, sin importar que él haya cambiado en varias ocasiones
la letra o prefiriera tararear, haciendo evidente con un gesto su
olvido.
Ya no importaba que horas más tarde Avenida Paseo de la Reforma
hubiera colapsado y que hubieran tenido que caminar cuadras para llegar
al recinto porque el tránsito no avanzaba, no importó haber llegado
tarde a la cita con su ídolo que estaba pactada a las 20:30 horas, y
mucho menos importó que El Sol hubiera subido al escenario con más de
una hora de retraso.
Todo se le perdonó, incluso cuando sus fans pasadas las 23:30 horas
creyeron que el concierto aún no acababa, y sin decir adiós las luces
permanecieron apagadas por más de 5 minutos, y un público embravecido
por más que gritó ?otra, otra? se quedó con las ganas.
A las afueras continuó el espectáculo, las faldas del llamado Coloso
de Reforma se convirtieron en un tianguis, capaz de ofrecer todo tipo de
artículos con la imagen de Luis Miguel, playeras, gorras, chamarras,
chalecos, bufandas, plumas, tazas, llaveros, y las más recientes prendas
que lucían eran delantales que se ofrecían en cien pesos.
Las mujeres se abalanzaron a comprar la playera del recuerdo, algún
disco que se vendió, incluso más caro que en tiendas establecidas, pero
al calor de la noche los vendedores también hicieron su agosto gracias a
Luis Miguel, a quien le restan 11 conciertos en la Ciudad de México.
TJ
Abarrotan fans de Luis Miguel el arranque del tour Deja Vú
La noche del jueves se abarrotó la primera de las 12 presentaciones que Luis Miguel ofrecerá en el Auditorio Nacional con su tour Deja Vú
Fuente: Internet