MUERTE

“El fantasma de mi marido me persigue”: La “aterradora” historia de Reina

La sinaloense de 58 años indica que desde la muerte de su esposo, su vida no ha sido la misma el motivo va mucho más allá de lo paranormal

Historia de terror de una mujer sinaloense y el "fantasma" de su esposo.“El fantasma de mi marido me persigue”: la “aterradora” historia de Reina
Escrito en ENTRETENIMIENTO el

Sinaloa.- No es la única historia similar, hay cientos, quizá miles de mujeres que tras la muerte de su esposo sienten el vacío, la tristeza, el dolor de perder a su compañero de vida y quedar prácticamente solas. 

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“Para las mujeres que trabajan quizá pueda ser un poco más ligero el tema de lo económico, tienen manera de hacerlo, pero quienes no, es muy dificil y más cuando el fantasta de tu marido te persigue a donde vayas”, indica Reina. 

¿Pero qué tiene que ver el “fantasma” del esposo de esta sinaloense de 58 años de edad?, si pensabas que esto se trataba de algo paranormal, te equivocaste, va mucho más allá de un simple miedo por un espíritu, ya que a Reina la siguen ¡los cobradores!, que le asustan más que el alma de su marido difunto. 

“Me quedé viuda hace 8 años, mi marido tuvo un accidente muy fuerte; fue muy doloroso, pero hasta ese entonces no tenía idea de todo lo que se me vendría encima ya que dejó muchas deudas, de todo tipo oiga, y todavía no las termino de pagar”, relata. 

Con la mirada fija en sus manos, quien por 12 años vivió con Enrique de oficio trailero, nunca se dio cuenta que su esposo tenía un serio problema como apostador, ganaba, perdía, vendía para pagar, volvía a postar, ganaba, saldaba deudas y ella no se enteró hasta que él murió. 

A la semana de morir mi marido llegó la cobradora de una ropa, le dije que no tenía dinero, pero era pura ropa de él y me la perdonó, eran mil 800 pesos, pero eso fue lo “chiquito”. 

“A los dos meses de morir más o menos llegó el primer cobrador grande, 30 mil pesos con un recibo y sí, tenía la firma de mi marido y era de una apuesta de carrera de caballos; por más que le dije que no tenía y que lo del seguro no me lo daban todavía, una pistola en la frente me hizo vender el carro y paguñe; llámele lo que quiera pero no iba a arriesgar a mi hijo”, comenta. 

Luego alguien me adviertió que no era la única deuda de Enrique, había tres más, juntas 150 mil pesos, me quería ir para atrás, en esos mundo no se juega y muerto o vivo la gente paga. 

“Del seguro me quedaron ya libres 180 mil pesos porque él tuvo la culpa del choque y se pagaron otros gastos y hospital, así como me los dieron fue a pagar a los cobradores, las cosas en las que andaba mi esposo no estaban bien, lo ame y lo amo pero lo que le hizo a su hijo y a mi también no estuvo bien; a la mejor creyó que podía pagar y a la mejor sí ya que iba a vender el tráiler en el que se mató”. 

Han pasado ocho años de la muerte de su marido y Reina sabe lo que es que es temer a un fantasma, pero no esos que nos muestran en las películas, sino esos otros que jamás creiste que existieran. 

“Ya hay ocasiones en que me da risa muchacha, ya que me queda, al final esto me hizo fuerte, me volvió productiva y dejé de ser la que se creía todo, ahora no me hacen tonta, ya las deudas de él se saldaron y yo quedo sin miedo, pero como le digo a mi cuñada este canijo si me dio sustos y en donde más duele, él ya hizo lo que hizo y ya está con Dios; yo tengo algo más valioso que cualquier dinero, a mi hijo a quien educo para que no agarre las mañas de su padre y no sea mala paga, ¿verdad mijo?”, concluye mirando a Kike de 17 años.