México.- Si lo que te urge realmente es dinero para saldar deudas, salir de una emergencia o tener un “extra” para las fiestas decembrinas, por favor, antes de decidir solicitar un préstamo, lee esto.
Sí, es verdad, todos necesitamos más dinero para salir a flote en estos tiempos, pero debes recordar que, “parchar” la necesidad con algo que te hará abrir un “boquete” tremendo y difícil de cerrar, no es la solución a tus males.
Y es precisamente que hablamos de los préstamos, que ya sea que los solicites a un familiar, amigo, banco o financiera, tendrás las deuda permanente si no tienes bien definido tu presupuesto.
Por eso, antes de tomar la decisión, aquí siete recomendaciones que te pueden servir de mucho antes de dar el paso.
• No pidas más dinero del que realmente necesitas. Si necesitas pedir un préstamo para hacer frente a un imprevisto, solicita únicamente el valor que representa la urgencia.
• Devuélvelo en el menor tiempo posible. Considera tus posibilidades de devolución del crédito y organiza tu propio calendario.
• Sé puntual en los pagos. Si notas que las cuotas son muy elevadas y te cuesta afrontarlas, lo mejor es que consideres la posibilidad de devolver el crédito en un plazo mayor con una cuota inferior.
• Justifica tus gastos. Si pediste el crédito con un fin en particular, no quieras invertirlo en otras cuestiones. Gestiona tus fondos y prioriza tus necesidades de pago.
• Valora la necesidad e idoneidad de pedir un crédito. Si no lo necesitas o no vas a poder devolverlo, no lo pidas.
• Presta atención a los intereses que te van a cobrar. El dinero no es gratis y la financiadora te va a cobrar un interés por el crédito prestado, así que lee la letra pequeña antes de contratar ningún crédito.
• Compara diferentes préstamos antes de decidirte por uno. Muchos microcréditos pueden solicitarse con un solo clic a través de Internet. Es importante que no te dejes llevar por el primero que veas y que analices y compares distintas opciones.
Además recuerda, que dinero- familia- amigos, regularmente nunca termina bien, aclaro, a menos que seas un excelente pagador, y quien te lo dio no tenga una urgencia rápida. Así que cuidado con los préstamos entre personas cercanas, en ocasiones ¡es mejor deberle al banco que a la familia!