Ciudad de México.- ¡Sonrían chicos! En 1993 se jugaba la final de la conferencia del este de la NBA entre los Bulls de Chicago y los Knicks de Nueva York, donde el base armador John Starks haría historia con una impresionante clavada.
Era el Juego 2 de dicha serie en el Madison Squere Garden y los Knicks tenían la oportunidad de irse arriba en la serie, pero faltando 50 segundos para acanar el partido, Starks encendió a los aficionados de la “Gran Manzana” con una de las jugadas más espectaculares en la hisoria de la NBA.
Starks tomó el balón en sus manos y se enfiló hacia la canasta para dar un enorme salto y sumir la bola con furia ante la marca de Horace Grant y Michael Jordan, en una de las jugadas más recordadas en la historia de los play-offs del mejor basquetbol del mundo.