Ciudad de México.- ¡Qué mala suerte! El estelar lanzador Chris Sale hacía su esperada presentación con los Medias Rojas de Boston ante sus acerrimos rivales, los Yankees de Nueva York.
Sale venía de una lesión que lo mantuvo alejado en el comienzo de la campaña de las Grandes Ligas, donde buscaba volver en plan grande, pero el destino le tendría preparada una mala pasada.
Corría la parte baja de la primera entrada, donde Sale se medía al peligroso Aaron Hicks, el cual conectó un fuerte batazo a la humanidad de Chris, el cual al sentir el impacto de inmediato sufrió un intenso dolor en su dedo meñique.
Sale al verse su mano, este de inmediato caminó a la caseta de Boston donde el mánager Alex Cora al ver la situación, de inmediato lo mandó a los vestidores para una resonancia magnética.
Esta era apenas su segunda apertura en la temporada para el pitcher zurdo de los Medias Rojas de Boston.