Ciudad de México.- ¡Pal poster! El exastro de la NBA Michael Jordan tuvo sus mejores actuaciones en el Madison Square Garden ante los Knicks de Nueva York, a los cuales los maltrataba como quería.
Pero un 30 de abril de 1991, su “Majestad” logró realizar la mejor clavada de su carrera y se lo hizo a uno de sus mejores amigos Patrick Ewing.
Jordan tomó el balón del costado izquierdo de la cancha y este fue rodeado por John Starks y Charles Oakley quienes le cerraron el paso, pero como acto de magia, Jordan hizo una finta que hizo que ambos jugadores se fueran con ella dejando espacio libre para ir a la canasta.
Ewing al ver que Jordan volaba en el aire este saltó para bloquearlo, pero no tuvo suerte ya que le clavó el balón en su propia cara, además de hacerle foul y cuenta.