Ciudad de México.- ¡No me ayudes! En un equipo de futbol debes contar con un portero que sea hábil de piés y manos para ayudar a sus compañeros y evitar la caóda de su marco, pero en el futbol amateur de Inglaterra, hubo uno que no contó con dichos requisitos.
La acción comienza donde los dos equipos disputan en lablón en el área rival, cuando uno de ellos saca un inofensivo centro para el portero donde muchos pensaban, pff pan comido para él, pero el destino le jugaría una mala pasada.
El joven portero sale pero al intentar agarrar el balón este se les va de las manos, para luego golpearlo con la cabeza y posteriormente con los pies anotar autogol en su propia portería, ante la reacción de enojo de sus compañeros que no daban crédito de lo que acababa de pasar.