Ciudad de México.- ¡Magistral! El 25 de junio de 1988 se llevaba la final de la Eurocopa entre Holanda y la unión Soviética, donde miles de aficionados verían uno de los mejores goles en la historia de la competición.
En el segundo tiempo del juego, Holanda atacaba el área rival cuando Arnold Mühren mandó un centro al costado derecho donde aparecería en ese momento el mejor jugador del mundo Marco Van Basten, quien sin pensarla realizó una magistral volea para mandar el balón al fondo de las redes y vencer al portero soviético.
El jugador del AC Milán marcaría uno de sus mejores goles de su carrera y en la historia de la Eurocopa.