Ciudad de México.- ¡Inolvidable! El 8 de junio de 1990 Italia recibía a las mejores selecciones para disputar la Copa del Mundo y también a miles de aficionados para presenciar el mayor certamen del futbol.
El legendario Estadio San Siro fue la sede para dicha apetura donde los aficionados pudieron disfrutar de la fiesta y la elegancia que acredita a los italianos.
La canicón oficial del Mundial fue “Un’estate italiana” (un verano italiano), dicha melodia se oficializó como la mejor de todos los Mundiales por decreto futbolero.