Ciudad de México.- ¡Gloria eterna! El 3 de agosto de 1984 el atleta mexicano Ernesto Canto escribiría su nombre con letras de oro al conquistar la prueba de caminata de 20 kilómetros en los Juegos Olímpicos Los Ángeles 1984.
El mexicano entró como un atleta romano al ser ovacionado en el Coliseo de Los Ángeles, donde miles de personas lo alentaban a terminar la exigente prueba que ponía al límite el cuerpo humano.
Al final Ernesto cruzó la meta con los brazos en alto para cronometrar un tiempo de una hora, 18 minutos y 38 segundos.