Kiev, Ucrania.-
El mundo era otro la última vez que España, la hoy todopoderosa selección, derrotó a Italia sin necesitar de los penaltis.
Era 1920, en los Juegos Olímpicos de Amberes, y la Furia Roja
se alzaba sobre la Azzurra por marcador de 2-0. La gente viajaba en
barco, la Primera Guerra Mundial tenía dos años de haber terminado y el
Twitter y el Facebook estaban aún muy lejos de aparecer.
Hoy, todo es distinto. Las redes sociales son la herramienta de
comunicación en boga y el combinado español tiene un reinado que quiere
expandirse hasta la triple corona Euro-Mundial-Euro, cosecha que nadie
ha conseguido.
Pero hoy va contra un rival en la final de la Eurocopa 2012 que le tiene
tomada la medida, como lo es la renovada escuadra italiana, a la que no
derrota en partido oficial (en tiempo regular) hace casi 92 años.
“No podemos mirar para atrás. Estamos hablando del presente, y la única
referencia es la actualidad. Estamos al 50% porque hemos llevado vidas
paralelas, en el mismo grupo y nos hemos metido por penaltis. Nuestro
estilo de juego ha sido parecido”, describe el entrenador ibérico,
Vicente del Bosque.
Las armas de La Roja están basadas en su tiqui-taca, que ha dejado dudas
en este torneo, pero sobre todo, en su capitán, el arquero Íker
Casillas, quien se ha convertido una muralla impenetrable en partidos de
eliminación directa, al sumar nueve juegos sin recibir gol.
Como extra, España cuenta con el destino que quiere ser cíclico. Justo
en la Eurocopa de 2008 se enfrentó a los italianos en cuartos de final y
los eliminaron en tanda de penaltis tras un 0-0 en 120 minutos.
A partir de ese duelo, la escuadra ibérica se quitó todos sus fantasmas
que le aterraban justo antes de conseguir el éxito para transformarse en
una selección histórica.
“España es el mejor equipo del mundo y lo ha demostrado jugando con sus
propias características y con su manera de estar en el campo, ya dije
que era la selección a batir en el torneo. Pero contra Alemania
arriesgamos y lo haremos esta vez también”, reta el estratega de Italia,
Cesare Prandelli.
La Azzurra está lejos del ultra defensivo estilo del catenaccio
(cerrojo en español) que durante toda su historia practicó y que la
llevó a ser tetracampeona del mundo.
Esta versión de la selección italiana es valiente, osada, va a en busca
del gol y en lugar de esperar al contrario lo doblega con la posesión de
pelota y lo aniquila al frente.
Además, los italianos ya supieron hacerle daño a los españoles en el
partido previo en el que se enfrentaron en esta Euro. Los ibéricos
sufrieron porque se les obligó a jugar al pelotazo y rompieron con su
estilo característico.
Al final, el partido terminó con empate a uno. esta vez, el estadio
Olímpico de Kiev será el escenario para que dos colosos del balompié del
viejo continente diriman quién es el mejor.
España va por la triple corona para ser el primero en conseguirlo, para
esto tendrá que derrotar a Italia por primera vez en 92 años, cuando el
mundo era distinto, o recurrir a los penaltis. La final promete ser de
alarido.