?Madrid, España.- El Chevron World Challenge que comenzará mañana, jueves, no está
calificado como un torneo oficial por el PGA Tour pero en él Tiger
Woods, el ex número uno del mundo, dispondrá de una última ocasión para
ganar su primer título en 2010.
Tiger venció en sus dos últimas intervenciones en este torneo, que reúne
a 18 jugadores del ‘top 50’ mundial. Sin embargo, se ausentó en 2008
por una lesión en la rodilla y también en 2009, en el mes posterior al
accidente de automóvil que sufrió en los alrededores de su domicilio y
que preludió su escándalo extramatrimonial.
“Como golfista he aprendido más este año que en cualquier otro. Como
persona, infinitamente más”, comentó Woods en una comparecencia previa
al torneo.
El Chevron, pese a ser oficioso, concederá puntos para el ránking
mundial. Una victoria le devolvería a Tiger el primer puesto, lo que
parece poco probable por su actual estado de forma.
A propósito de ese inestable estado de juego, Tiger, el segundo en el
escalafón mundial, fue interrogado sobre si el origen de su sequía de
triunfos en 2010 atendía más a cuestiones mecánicas que mentales.
“Hay un poco de todo”, responde Tiger en declaraciones que difunde el
PGA Tour. “He tenido que hacer algunos cambios en mi juego. Si se
combina todo es muy difícil ser eficiente durante 72 hoyos
consecutivos”, sentencia.
“Ha sido difícil, pero también muy provechoso al mismo tiempo. Todos lo
acontecido me forzó a ser más profundo en mí. Lo que hice no era
compatible con la persona que soy. El regreso a esto, a cómo mis padres
me educaron, ha estado bien. Estoy excitado sobre el futuro debido a
todo esto”, apunta el golfista.
El Chevron World Challenge se disputará hasta el domingo en el Sherwood Country Club de Thousand Oaks, California.
Los ingleses Paul Casey, Luke Donald e Ian Poulter, los norirlandeses
Graeme McDowell y Rory McIlroy, el colombiano Camilo Villegas o los
estadounidenses Jim Furyk y Steve Stricker son algunos de los dieciocho
jugadores de elite que congrega el torneo.