Los Mochis, Sin.- Las historias de paisanos residentes en
Estados Unidos abundan, y nostálgicos, agradecidos y orgullosos demuestran el
amor por nuestro México en cada oportunidad que se les presenta.
Felipe Pérez es de sangre azteca: nació en Mexicali, pero
emigró a la Unión Americana a los 14 años y desde hace 27 reside en California;
él encontró en el Torneo de Beisbol Irvine Memorial Day la oportunidad perfecta
de seguir fomentando en sus pupilos el amor por la cultura mexicana, aunque
significó cancelar su participación en otro importante evento.
?Estamos en este
torneo por culpa de ustedes. Nosotros estuvimos registrados para otro torneo,
pero una vez que supimos que México iba a jugar aquí cancelamos el otro torneo
y nos venimos a jugar aquí, pidiéndole a Dios que en todo el rol nos tocara al
menos un juego contra México, y nos tocó”.”…los niños que tengo todos son
nacidos aquí, y algunos de los papás somos también de México, pero otros son ya
como de segunda generación, entonces lo que hago yo es enseñarles su beisbol y
a la vez trato de inculcarles el amor por nuestro México?, expresó.
Desempeñándose como gerente de una compañía, pero también
como mánager de beisbol de niños norteamericanos, Felipe enseña el rey de los
deportes de una manera muy peculiar.
?La mayoría habla español mocho, pero yo trato de, a la hora
del juego, hablar con ellos y darles mis instrucciones en español, para que
ellos mismos vayan generando su propio español. Lo primordial de todo es tener
a los niños unidos: que sepan lo que es una familia, pues la cultura de
nosotros es siempre mantener a la familia unida?, comentó.
Pérez expresó que al ver el rol de juegos, se llevó una
grata sorpresa, pero que significó nerviosismo y entusiasmo extremos.
?En cuanto me di cuenta de que iba a jugar con México estuve
4 días estresado por planearles un buen recibimiento. Tratamos de recibirlos
con gusto y orgullosos: mi piel se me enchina, orgullosos de jugarle a un
equipo de México. Me dijeron: ?Hey, te tocaron Los Mochis; Sinaloa tiene buenos
equipos?; ?Con todo el respeto ?le dije-, si voy y me ganan, será con orgullo,
porque es mi México?. Mis niños andan todavía bien ?locos?, porque les tocó
jugar contra México?, prescisó.
Felipe Pérez y los padres de familia de su equipo arribaron dos horas antes del encuentro ante México ?representantes de Los Mochis-, con la
finalidad de recibirlos con palomitas, dulces y obsequios para las madres de
familia mexicanas; de igual manera, al final del juego ?que ganaron los aztecas
9-7-, ofrecieron hamburguesas a los sinaloenses, conviviendo con ellos, para al
final del día, a eso de las 22:00 horas, seguir apoyándolos en las gradas en su
siguiente juego, ante otro equipo estadounidense.IN
Pedí a Dios al menos un juego contra México: Felipe Pérez
La historia de un mánager mexicano radicado desde hace casi 30 años en la Unión Americana, quien canceló participar en otro evento por la posibilidad de enfrentarse a un equipo azteca en el Irvine Memorial Day
Fuente: Internet