Guadalajara.- Es difícil manejar la emoción de la primera vez. Por eso, en el festejo tropezó. Su mente no tuvo claridad para poder concentrarse en algo. En nada pudo pensar. Sólo dejó escapar el grito más puro que tiene el futbol: “¡Gol!”. El joven de Chivas, Luis Morales, se estrenó en el máximo circuito y salvó a su equipo de la derrota ante Puebla. “La verdad que en ese momento no pensé en nada. Simplemente festejé el gol. Afortunadamente me tocó marcarlo. Ese gol se lo dediqué a mi abuelo, que en paz descanse. Se llamaba Teodoro Rojas”, explicó el novato del Guadalajara, poco después del encuentro. Es de pocas palabras. Las grabadoras probablemente le causan mayor nervio que la pelota. Disfruta de su momento. “Hay que seguir trabajando como lo estoy haciendo para ganarme minutos. Trabajando día a día uno se gana las oportunidades y eso es lo que estoy haciendo”, añadió. El técnico holandés del Rebaño Sagrado le ha puesto el ojo encima. Le gusta la intensidad y corazón que pone el joven cuando ingresa al terreno de juego. Ante Puebla, entró por Luis Pérez y se convirtió en la inesperada solución. “Le agradezco su confianza. Hicimos un buen partido, me tocó meter el gol, pero hay que seguir trabajando. Estoy muy contento, pero debo seguir igual. Hay que aprovechar la confianza de Van’t Schip para seguir teniendo minutos en Primera División. Eso se va ganando poco a poco”, concluyó el futbolista.YRM
Morales, la alegría de la primera vez
Sólo dejó escapar el grito más puro que tiene el futbol: ¡gol! El joven de chivas, Luis Morales, se estrenó en el máximo circuito
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