España.- Veinte años separan el primer gol de Lionel Messi en una Copa del Mundo, aquel tanto ante Serbia y Montenegro en Alemania 2006, de los dos que firmó el pasado 22 de junio contra Austria en el Estadio de Dallas. Entre un momento y otro cabe casi toda una vida futbolística, pero también una estadística que el Mundial llevaba décadas esperando. Messi ya suma 18 goles en la competición, más que ningún otro jugador en la historia, tras superar a Miroslav Klose, que había mantenido el récord con 16 tantos desde 2014.
La tabla que ha cambiado durante esta semana
Conviene detenerse en los números para entender la magnitud de lo que ocurre en tiempo real. Así queda la clasificación histórica de goleadores de mundiales con el torneo en curso:
- Lionel Messi (Argentina): 18 goles en 6 ediciones
- Miroslav Klose (Alemania): 16 goles en 4 ediciones
- Kylian Mbappé (Francia): 16 goles en 3 ediciones
- Ronaldo Nazário (Brasil): 15 goles en 4 ediciones
- Gerd Müller (Alemania): 14 goles en 2 ediciones
Mbappé, y aquí está el dato que cambia la perspectiva de todo, ha igualado a Klose con solo tres mundiales disputados. El alemán necesitó cuatro ediciones y veinticuatro partidos para construir esa cifra. El francés llega al mismo número en quince encuentros y con 27 años. Esa diferencia de ritmo, más que cualquier otra estadística, es la que define la magnitud de su amenaza sobre el récord que Messi acaba de establecer. El indiscutible favoritismo de la selección de Francia en esta fase del torneo se hace evidente al revisar las cuotas del mundial, que sitúan al equipo europeo al frente de las predicciones para revalidar su corona.
El camino de Mbappé hacia la cima
No es casualidad que el capitán francés esté donde está. En Rusia 2018 debutó con cuatro goles, convirtiéndose en el primer adolescente en marcar en una final mundialista desde Pelé en 1958. En Qatar 2022 dobló esa cifra con ocho tantos, incluyendo un hat-trick en la final ante Argentina, que estuvo a punto de arrebatarle el título a la Albiceleste en los últimos minutos. En este Mundial 2026, Mbappé arrancó con sendos dobletes ante Senegal e Irak, sumando cuatro goles en los dos primeros partidos de Francia y colocándose en los 16 goles totales.
Lo que le queda por delante a cada uno
Y aquí es donde la carrera se vuelve verdaderamente apasionante. Argentina cierra su fase de grupos ante Jordania el 27 de junio, un partido que sobre el papel ofrece a Messi condiciones favorables para seguir sumando. Debido a este favoritismo, las casas de apuestas ya dan por segura una victoria de la Albiceleste en sus mercados. Si avanza, como todo apunta, cada eliminatoria abre la posibilidad de seguir ampliando la ventaja sobre Mbappé.
El francés, por su parte, tiene ante Noruega un duelo más complicado antes de entrar en la fase de dieciseisavos. La diferencia actual es de dos goles, lo que significa que basta con un buen partido para igualar y con dos para superar. Dicho de otro modo, el margen de Messi existe, pero no protege.
Un duelo generacional que ya pertenece al Mundial
En el fondo, lo que este duelo representa va más allá del récord concreto. Es la última vez que Messi y Mbappé compartirán un Mundial, y es posiblemente el escenario más simbólico posible para que la antorcha generacional cambie de manos, si es que termina cambiando.
De momento, Messi manda con 18 goles y tiene ante Jordania una nueva oportunidad para alejarse. Con todo esto sobre la mesa, el Mundial 2026 ya tiene su relato más íntimo escrito entre dos jugadores que, en distintas ediciones de esta misma competición, han compartido campo y han estado en bandos opuestos en la final más recordada de la historia reciente.