Buenos Aires, Argentina.- Los símbolos patrios argentinos exceden la bandera, la escarapela, el escudo y el himno y se trasladan a personajes de trascendencia internacional como Diego Armando Maradona, Evita y Ernesto “Che” Guevara.
En el aspecto oficial, el máximo símbolo nacional es la bandera blanca y
azul, que fue creada en 1812 y cuyos colores representan “el cielo
patrio”.
Al centro de la bandera está el Escudo, que muestra antebrazos humanos
enlazados para simbolizar la unión de las provincias del Río de la
Plata, una lanza para defender a la patria y los laureles del triunfo.
Además de portar banderas en sus autos o colgarlas en los balcones, los
argentinos demuestran su fervor patrio el 25 de mayo y el 9 de julio,
fechas de la revolución y la Independencia, con escarapelas
albicelestes.
Estas son adornos redondos que se cuelgan en la solapa y que fueron
utilizados por primera vez por un grupo de señoras en los principios de
la revolución de mayo de 1810.
Como corolario de los símbolos nacionales está el himno argentino, con el que se inician y concluyen todos los actos oficiales.
“Oíd, mortales, el grito sagrado: ¡libertad, libertad, libertad! Oíd el
ruido de rotas cadenas, ved en trono a la noble igualdad… y los libres
del mundo responden: Al gran pueblo argentino, ¡salud!”, reza parte del
himno.
Los símbolos patrios no terminan ahí, ya que la pasión de la
argentinidad se transmite al futbol, que se vive aquí como una religión y
que tiene en Diego Armando Maradona a su máximo exponente.
El mejor futbolista en la historia de este país es venerado como un
“dios patriota” que se vengó de los ingleses que se “robaron” las
argentinas Islas Malvinas anotándoles dos goles en el Mundial de México
1986.
A su figura se suma Evita, la “abanderada de los humildes”, la esposa
del fallecido y tres veces presidente Juan Domingo Perón, y que ha sido
objeto de películas, novelas, y hasta una ópera rock de Andrew Lloyd
Webber.
Eva Perón murió en 1952, a los 33 años de edad, pero desde entonces su
figura se consolidó como uno de los mitos más importantes de este país y
se siguen multiplicando los monumentos y actividades en su honor.
Más polémica aún es otra figura, la de Ernesto “Che” Guevara, el
argentino que ayudó a Fidel Castro a concretar la revolución cubana y
cuyo rostro adorna cualquier tipo de objeto en todo el mundo.
CHG