México.- El profesor Luis Cornejo Arroyo, 38 años, nacido
accidentalmente en Los Mochis, Sinaloa, pero habitante desde siempre de Toluca,
logró el milagro de poner en condiciones óptimas a Julio César Chávez
Carrasco para enfrentar a Andy Lee, después que su
eterna batalla con una buena y cómoda preparación atlética
parecía perdida si se trataba de mantenerlo como peso medio.
Luis Cornejo hizo que nos olvidáramos del Chávez agonizante que con
dificultades dio el peso reglamentario en la pelea contra Veneno Rubio. Ahora
Chávez llegó a la balanza con saldo a favor.
Cornejo es uno de cuatro hermanos hijos de un jugador de futbol, llamado
igual, que en los años setenta jugó en el Irapuato. El mismo Luis, del que nos
ocupamos, fue futbolista de Potros, del Toluca, y de la reserva profesional del
Cachorros Neza de donde recuerda a su famoso entrenador Miguel Marín.
Muy temprano en su vida deportiva una lesión en una de sus rodillas lo dejó
fuera del futbol, a los 22 años. Por eso se dedicó a la Lucha grecorromana,
disciplina en la que fue campeón nacional de tres fuerzas. Fue campeón nacional
de fisicoculturismo en 2002 y Mr. México juvenil en 2003. Se graduó como
licenciado en Entrenamiento Deportivo en la ENEF de Toluca y a continuación
abrió un gimnasio que sigue funcionando en la capital del Estado de México.
Está casado con Betsabé y tienen a Regina, una niña de cinco años. Porque el
destino es azaroso un día llegó al boxeo cuando Omar Chávez entrenaba en Toluca
para pelear con Rodrigo Juárez y se quedó sin preparador físico. De la búsqueda
vino el contacto con él, y todo lo demás se adivina.
En tiempo récord Luis Cornejo goza ya de fama por los logros en su trabajo,
que fueron una parte del éxito de Julio César Chávez en la pelea que acaba de
pasar. No puede ocultar su felicidad y, sobre todo, su entusiasmo y compromiso
con el campeón mundial de peso mediano.
Pregunta. ¿Cuál es el secreto, Luis?
Respuesta. Trabajar y hacerlo bien, no hay otro.
P. Pero a Chávez le costaba un sacrificio atroz dar el peso.
R. Cuando yo llegué estaba todo mal. Julio no estaba pensando en boxeo, sino en
el peso. Comía dos veces por día, entrenaba, y quería dormir el resto del
tiempo para olvidar la tortura del peso. Cuando le ordené a su cocinero cinco
comidas diarias Chávez lo rechazó, dijo “eso es mucha comida”, porque
estaba hecho a lo que lo habían acostumbrado. Pero Julio es inteligente, yo le
expliqué cómo se hace todo correctamente y él comprendió todo mi proyecto (lo
que se llama un macrociclo, que organicé), y ahí se produjo el cambio.
P. Entonces, ¿para bajar de peso hay que comer más?
R. No es así, hay que lograr un equilibrio y hacer que el organismo trabaje.
Controlando la ingesta de calorías contra el trabajo realizado llegamos bien al
peso de la pelea sin utilizar ninguna ayuda.
P. Pero los rumores dicen que Chávez llegó deshidratado, que por eso sintió
calambres, que la recuperación no fue correcta.
R. De ninguna manera. La deshidratación antes de esta pelea fue mínima, de dos
kilos. Yo les dije y ahora ellos lo saben que llegaríamos sin necesidad de
deshidratar, pero tuvieron miedo de que no llegáramos, porque estaban muy
acostumbrados a que antes lo hacían así. Entonces permití que deshidratáramos,
pero fue una cosa mínima, sin importancia. Alex Ariza lo bajaba 10 libras, yo no
estoy de acuerdo.
P. ¿Y los calambres?
R. Chávez tiene pies planos, y ahí comienza el problema con el que yo no estaba
familiarizado. Julio está ya ahora en contacto con un ortopedista de Houston
para unas plantillas adecuadas. Con eso se solucionará. No hay duda, no habrá
riesgos para enfrentar la próxima pelea.
(Nota: el Dr. Manuel Carrillo Cornejo, presente en la entrevista, explica que
Chávez no tuvo calambres, aunque le haya parecido que era el dolor del
calambre, sino FASCITIS PLANTAR, que tendrá solución con las plantillas y hasta
es posible aplicarle un piquete con plasma antes de una pelea, lo que no
afectaría los controles de droga y lo mantendría protegido para evitar que la
tensión del arco plantar le dé problemas otra vez).
P. ¿Tú crees que Julio César Chávez pueda bajar a un peso que haga
negociable una pelea con el Canelo Álvarez?
R. Mi trabajo es el acondicionamiento, no programar peleas. Pero Chávez puede
pesar 158 libras sin problemas en el pesaje.
(Nota: Canelo pesa 154 libras, quedarían a 1 kilo 800 gramos de diferencia, lo
que hace posible una pelea)
P. ¿Te quedas en el equipo de Chávez?
R. Por supuesto que sí, ellos están contentos conmigo. Chávez padre, aunque es
un hombre al que a veces le cuesta expresar sus sentimientos, me abrazó muy
emocionado y me agradeció cuando su hijo dio el peso con la facilidad que lo
dio.
P. ¿No vuelve Alex Ariza?
R. Alex Ariza está fuera, es un hecho. Hubo problemas, yo no sé cuáles. Le voy
a decir más, Bob Arum mencionó que Manny Pacquiao me necesita a mí, lo que para
mí es un gran halago y quizá el comentario significa que se me abrirán más
puertas. Esta gente de Chávez Junior me ha dado su confianza y yo no los voy a
defraudar. Para mí la vida es trabajo y estudio continuado. Yo no hago otra cosa
más que prepararme para tratar de ser cada día un mejor profesional.
P. ¿Qué puedes comentar de la pelea que viene, con Maravilla Martínez?
R. Que Julio César Chávez va a trabajar diez semanas y va a llegar en la mejor
condición física de toda su vida. Ese es mi trabajo y mi compromiso. Vamos a
derrotar al Maravilla. in
Luis Cornejo, el ‘arma secreta’ de Chávez Jr.
Para superar sus problemas con la báscula, el 'Hijo de la Leyenda' acudió al profesor, quien lo sometió a un régimen especial que le ha dado buenos resultados al boxeador
Fuente: Internet