Los Mochis, Sin.- Santiago Valenzuela Soto, jugador de ligas infantiles de beisbol, llegó como cualquiera de sus tardes a casa luego de ir a la escuela, pero, el pequeño de 7 años de edad, nunca imaginó que su ídolo llamaría a su puerta…era a quien en cada entrenamiento y cada domingo de juego imitaba: Isaac Rodríguez Salazar.
El infielder de los Cañeros tocó y “Santy” abrió…
Lo que sus ojos veían parecía algo imposible, casi inalcanzable para él…el jugador de los Cañeros lo saludó y se presentó con él, le dijo: soy Isaac, mucho gusto.
Santiago le respondió que se apellidaba Rodríguez y que usa el número 74 en la casaca, posteriormente ingresaron a casa para convivir y compartir los alimentos, mientras el profesional de la pelota le pedía que se fincara como si fuese a batear cómo él.
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“(sonido de puerta abriéndose), qué onda, ¿cómo estás?”, preguntó el pelotero.
“…bien”, contestó incrédulo el niño.
“… ¿Acabas de salir de la escuela?”, cuestionó Rodríguez.
“…eres Rodríguez, número 74”, precisó Santy.
“¿Qué me arremedas muy bien bateando?”, dijo el jugador.
“…(risas), sin pena, sin pena”, lo reconfortó el beisbolista.
Esa tarde de ilusión de un pequeño beisbolista de conocer a su ídolo, se cristalizó, el sueño de conversar con Isaac Rodríguez se convirtió en realidad, incluso, platicaron inocentemente sobre el rey de los deportes, esa bendita disciplina que unió a la niñez con el profesional, al presente con el probable futuro…