La Brecha, Gve, Sin.- La
mañana del 20 de agosto, México se preparaba para presenciar uno de los
combates más esperados de las olimpiadas celebradas en Río de Janeiro, pero a
más de nueve mil kilómetros de distancia, el pueblo que vio nacer a la campeona
olímpica: La Brecha, Guasave, se alistaba para observar el primer episodio del
camino al éxito de María del Rosario Espinoza.
Fue justo en la plazuela principal de la sindicatura donde
una pantalla no tan gigante como los sueños de ?Chayito? de oro, como le llaman
en su pueblo querido, se instalaba para que cientos de personas pudieran
observar la pelea ante la filipina Kristie Alora.
La gente empezaba a llegar a la plazuela con matracas,
banderas, silbatos pero sobre todo con el ánimo de ver avanzar a la siguiente
fase a la atleta guasavense.
El reloj marcaba la hora exacta del combate: Kristie Alora y
María del Rosario se preparaban para buscar su pase a los cuartos de final. Un
par de buenos contactos de la mexicana elevaron las esperanzas de la gente que
se daba cita a la pantalla gigante. Finalmente, con marcador de 4-1, ?Chayito?
Espinoza selló su pase a los cuartos de final, donde horas más tarde
enfrentaría a la marroquí Wiam Dislan.
Los brecheños con entusiasmo abandonaron el recinto para
horas más tarde regresar con la pila recargada y apoyar de nueva cuenta a la
doble medallista olímpica.
Con el reloj marcando las 12:30 de la tarde, hora del pacífico
mexicano, significaba sólo una cosa: María buscaría avanzar a la siguiente
ronda. Los pronósticos eran reservados, los paisanos se animaban asegurar que
?Chayito? sería la ganadora, más de 15 centímetros de estatura eran la
diferencia; sin embargo, el deseo por conquistar la tercera presea olímpica
eran más grandes que el 1.90 cm de la atleta marroquí.
Un combate parejo donde Dislan estuvo a menos de siete
segundos de cerrar su pase a las semifinales, pero con un puño al centro del
peto de la marroquí, María empató las acciones para minutos más tarde, con el
punto de oro, acabar con los sueños de la africana.
?Sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo?.Gritos y porras sólo era un poco de lo que se podía escuchar
en La Brecha tras conquistar el pase a semifinales, donde la guasavense
buscaría subir al pódium pero no en el lugar de bronce, sino en los colores
donde resaltara el plateado o dorado.
Al calor de la intemperie y bajo los rayos del sol se
avecinaba el tercer combate ante una vieja conocida de la atleta guasavense, se
trataba de la estadounidense Jackie Galloway, quien llegaba a esta instancia
tras vencer a la holandesa Reshmie Oogink.
Las dos de la tarde marcaba la hora del combate para la
mexicana, tres round sin poderse hacer daño entre la norteamericana y la
brecheña. La afición, con gritos, trataba de alentar desde este punto de la República
a la medallista de bronce en Londres; mientras que la señora Ubaldina Espinoza, de lejos y muy callada, al
argumentar que si festejaba hasta de la silla se podía caer, sólo miraba hacia
el monitor gigante.
Al final el resultado fue positivo para María, ya que logró
avanzar a la etapa final y esperanzar no
sólo a La Brecha, Guasave, sino a toda una nación.Cinco largas horas eran las que separaban a María del combate
que le podía dar su segundo oro en la historia como taekwondoína en olimpiadas;
sin embargo, la gente no quiso esperar tanto tiempo para arribar a la plazuela
de la sindicatura para disfrutar de la música de banda y norteño.
Tras acabar la cuenta regresiva y con unas nubes a lo lejos
que amenazaban con la lluvia, daba inicio a la travesía del oro olímpico, no
sin antes mandar toda la buena vibra de La Brecha hasta Río con más de 500
espectadores que estaban a la espera del combate decisivo.
?Chiquitibum a la bim
bom ba, chiquitibum a la bim bom ba, a
la bio a la bao a la bim bom ba, Chayito, Chayito, ra ra ra. Vamos a ganar con
chayito?.
La próxima tarea era la china Zheng Shuyin, quien con tan
solo 22 años de edad buscaba conseguir el oro olímpico, pero antes tenía que
enfrentarse a la deportista más importante de México: María del Rosario
Espinoza. Se murmuraba entre la gente la gran estatura de la asiática que si
era o no era factor, pero no pasó mucho tiempo para que los aficionados del
taekwondo se dieran cuenta que las piernas de la china eran muy largas y eso
sería un problema para la oriunda de La Brecha.
Un combate que se tornaba rojo y amarillo, tal y como la
bandera de uno de los países más poblados del mundo; transcurrían los segundos
y la banda sólo aguardaba el sonido melodioso de la música sinaloense. Lo único
que se observaba era el nerviosismo de los asistentes que cada vez miraban la
medalla de oro más lejos.
El marcador final: 5-1 a favor de la asiática, y era así como
uno de los himnos considerados más hermosos del mundo no sería tocado en
Brasil, ya que dicha medalla de oro se le negó a la delegación mexicana. María
del Rosario Espinoza, la ?Chayito? de oro que hoy se pintó de plata. La
deportista femenil mexicana más ganadora, la inspiración del taekwondo, hoy le
dio su tercera medalla de plata al contingente mexicano; y lo más importante,
les regaló una sonrisa a los mexicanos.WM
La Brecha se pinta de plata en Río 2016
Con una jornada intensa de 12 horas en busca de medalla, María del Rosario conquistó la plata en sus terceros Juegos Olímpicos
Fuente: Internet