La Coruña.- El Deportivo logró ante el Mallorca una remontada vital (2-1) de la mano
de Juan Carlos Valerón, que guió a los coruñeses desde el inicio de la
segunda parte y cambió el guión de un partido en el que su equipo
parecía condenado a la derrota y a quedar hundido en la zona baja de la
clasificación.
Los blanquiazules reaccionaron a tiempo con los cambios de Miguel Ángel
Lotina y salvaron la primera de las finales que afrontará hasta el final
de la Liga para acercarse a la salvación, por la que todavía tendrá que
luchar el Mallorca, que se despide prácticamente del sueño europeo.
Pretendía Lotina que su equipo combinara más, pero no lo logró hasta que
la entrada de Valerón dio otro aire a un equipo en el que, de inicio,
sorprendió la presencia de Pablo Álvarez en la banda derecha en
detrimento de Adrián López, uno de los fijos en sus planes.
La presión de la zona pantanosa de la clasificación y el Mallorca no le
ayudaron al Deportivo en el arranque del partido, en el que poco
ofrecieron sus jugadores ante un Mallorca que tenía la esperanza de
luchar por Europa y que entró en juego aunque sin intimidar a Dani
Aranzubia.
El Deportivo, impreciso, espabiló antes del ecuador de la primera parte
con mayor posesión pero pocos acercamientos al área de su ex portero
israelí Dudu Aouate, casi todos desde la banda derecha con centros de
Laure y Pablo Álvarez que no encontraron rematador.
Cuando los coruñeses se estaban sintiendo más cómodos, el Mallorca
condujo con criterio en ataque, Emilio Nsue abrió a la derecha para Pere
Martí y el centrocampista centró con rosca al área del Deportivo, donde
Albert Lopo no despejó, Aranzubia se quedó a media salida y el
camerunés Pierre Webó cabeceó para marcar por primera vez siete goles en
Liga.
La afición pidió más carácter a los jugadores dos minutos después, pero
poco mejoró el juego del Deportivo, que se desquició con el colegiado
del partido tras una caída de Pablo Álvarez en el área (casi sin
contacto) y amonestó después a Aranzubia y el mexicano Andrés Guardado,
éste último, camino del vestuario, por protestar.
Lotina dejó en la caseta a Pablo Álvarez y sacó a Juan Carlos Valerón,
que revolucionó el partido y aportó sentido y aire fresco al equipo en
ataque.
De la mano del canario, el Deportivo se animó, ganó metros al Mallorca,
le metió en su campo y avisó a Aouate con un remate de cabeza de Xisco y
un par de centros de Laure y Valerón que no fueron definidos.
Fue el preludio del gol del Deportivo, que llegó tras un excepcional
pase al hueco de Valerón a Xisco, que cogió la espalda de la defensa y
resolvió con sangre fría el mano a mano con Dudu Aouate para lograr el
empate y su primer gol de su segunda etapa en el equipo coruñés.
El tanto espoleó al equipo de Lotina, que volvió a mover banquillo para
dar descanso al goleador y entrada a Riki, que en una de sus primeras
acciones, tras un pase de Valerón, provocó un mal despeje de la zaga que
cayó en los pies de Lassad, quien mandó el esférico ajustado al poste
derecho de Aouate para darle la vuelta al marcador.
Perdonaron Riki y el francomarroquí Lassad el tercero en los mejores
minutos del Deportivo en ataque, desapareció el Mallorca pese a la
entrada del uruguayo Gonzalo Castro y Víctor Casadesús, y el Deportivo,
ante un rival que se quedó con diez en el minuto 90 por expulsión de
Webó, sumó un triunfo vital camino de la permanencia.