?Madrid, España.- Juan Antonio Samaranch Jr., miembro del COI, está “convencido de que
casi todos los éxitos del deporte español son más que genuinos” y
advirtió de que los posibles casos de dopaje o tráfico de sustancias que
revele la Operación Galgo no pueden poner en duda la generalidad de los
resultados.
“Quiero seguir estando orgulloso de los éxitos de nuestros deportistas.
Me niego a asumir que las recientes gestas no fueran tales”, insistió
Samaranch Jr. en declaraciones a EFE.
“No me vale que me digan que España es uno de los países donde los
deportistas más se dopan. Por el contrario, es uno de los países en los
que más se persigue a los tramposos. Hay que explicarlo bien. A la marca
España se le ha dado palos por todos lados porque los éxitos deportivos
generan mucha envidia”, comentó.
“Reto a cualquiera”, añadió, “a que me diga tres países que tengan una
legislación tan potente como España para combatir el dopaje. Desde que
llegó (a la secretaría de Estado para el Deporte) Jaime Lissavetzky,
esto ha cambiado radicalmente”.
El miembro del COI dijo que la Operación Galgo “tiene dos lecturas opuestas y ambas trascendentes”.
“Por una parte es una calamidad que una gran atleta como Marta
Domínguez, icono del atletismo español en estos momentos, esté bajo una
sospecha tremendísima de algo tan grave. Es una gran desilusión. Pero
por otra”, precisó, “esta noticia es una muestra más de que la
Administración española viene dando, desde antes de la desgraciadamente
famosa Operación Puerto, pasos indudables para luchar contra el dopaje”.
“La legislación española es de las que tiene más herramientas para
combatir el dopaje tanto entre la elite deportiva como entre atletas
aficionados del ámbito de los gimnasios”, dijo Samaranch.
“Qué horror”, destacó, “que tengamos esta tremenda sospecha, pero es
difícilmente refutable la fuerza con la que España lucha contra el
dopaje”.
Respecto a si los casos investigados deberían derivar en dimisiones en
la Federación Española de Atletismo, Samaranch afirmó: “Los criminales
lo son a título personal. No se puede responsabilizar a nadie que no
tenga una implicación directa demostrada por los tribunales”.
“Pero con los culpables hay que ser muy, muy duros. Cuando se demuestre,
a por ellos, porque el daño que están haciendo es muy grande”, señaló.