Redacción.- El estadunidense Danell Leyva, la canadiense Isabela Onyshko y
desde luego la mexicana Ana Lago cautivaron al público con su elegancia y
elasticidad al compás de la música con la cual saltaron al escenario
del Juan de la Barrera dentro de la Gala Gimnástica.
Si bien la víspera fue una reñida competencia por el título del
Abierto Mexicano, ahora el momento fue otro. Los deportistas mundiales
dejaron de lado el estrés para jugar con el público, en especial, las
pequeñitas que aplaudieron y rieron a más no poder con la actuación de
las estrellas de la gimnasia.
A su ritmo y con el apoyo del público, la mexicana Karla Díaz, quien
fue una de las invitadas en la Gala Gimnástica, hizo que el inmueble de
la delegación Benito Juárez se inundara de vítores hacia la medallista
de Toronto 2015, ya que con su gracia y elegancia hizo magia con la
pelota y brilló en el escenario.
De la misma manera, el ucraniano Vladyslav Hyrko, quien se mostró
emocionado por el recibimiento del público mexicano, saltó a escena con
gracia.
Cada uno de los asistentes dio otro matiz al cierre del Abierto
Mexicano de Gimnasia, ya que con la fiesta del evento, cerró una edición
más de la competición internacional. Ya que la Gala Gimnástica es un
espectáculo que hace al cierre del Campeonato Mundial de la
especialidad.
En esta parte de la justa, los gimnastas salen al escenario con un
elemento de su agrado. Utilizan los aparatos para electrizar al público,
pero ya no para convencer a los jueces, sino para hacer soltar risas a
sus simpatizantes.
A México acudieron la ucraniana Angelina Kysla, la alemana Nadja
Schulze, la italiana Lara Mori, la japonesa Azumi Ishikura y la española
Ana Pérez.
En tanto que en la varonil, estuvieron el alemán Philipp Herder, el
estadunidense Danell Leyva, el español Nestor Abad, el italiano Paolo
Principi, el japonés Chihiro Yoshioka y el ucraniano Vladyslav Hyrko.SA
Cierran gimnastas con gran Gala de Abierto Mexicano 2015
Si bien la víspera fue una reñida competencia por el título del Abierto Mexicano; los deportistas mundiales dejaron de lado el estrés para jugar con el público, en especial, las pequeñitas que aplaudieron y rieron a más no poder
Fuente: Internet