Guasave, Sinaloa. El beisbol en Guasave no se entiende sin los Algodoneros. Y aunque el tiempo ha dejado momentos gloriosos, también ha sembrado heridas que aún duelen. Hoy, el equipo blanquiazul celebra 55 años de historia en la Liga ARCO Mexicana del Pacífico con una sola meta en mente: romper la sequía y conquistar el campeonato.
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Desde su debut en la temporada 1970-1971, Algodoneros se convirtió en un referente del circuito invernal. Apenas en su segunda campaña sorprendieron al coronarse campeones, una hazaña que pareció el comienzo de una dinastía, pero que terminó siendo el preludio de una larga espera: ya han pasado 54 años sin alzar el máximo trofeo.
A lo largo de esas décadas, el equipo vivió alegrías, frustraciones y un trago amargo que marcó a toda una ciudad: la mudanza. En la temporada 2014-2015, la franquicia fue trasladada a Jalisco para dar paso a los Charros, dejando a Guasave sin beisbol profesional y a su afición,una de las más fieles de México, sin su equipo.
Aquel plantel que partió era protagonista en la liga, con nombres como José Manuel “Manny” Rodríguez, Japhet Amador y Eduardo Arredondo, que llevaron al equipo a disputar tres finales entre 2005 y 2012. Sin embargo, el campeonato se les negó una y otra vez.
Cinco años después, ocurrió el milagro: Algodoneros volvió a casa. Fue en 2019, gracias a la visión del empresario mazatleco Alfredo Arámburo Nájar, quien apostó por Guasave convencido del potencial de la plaza. “No le temo al fracaso”, declaró al asumir el proyecto. Y cumplió: en la temporada 2022-2023, el equipo alcanzó nuevamente la gran final, aunque el desenlace fue amargo, al caer frente a su acérrimo rival, los Cañeros de Los Mochis.
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Hoy, Algodoneros conmemora su 55 aniversario con la mira puesta en la gloria. El objetivo no ha cambiado desde aquel primer campeonato: volver a ser campeones. Y la esperanza está más viva que nunca.
Porque en Guasave, el beisbol no solo se juega: se siente, se sufre y se celebra. Y este equipo tiene una cuenta pendiente con su gente.
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