Los Mochis, Sin.- Con la frase “Gracias a Dios el futbol no funcionó para mí”, en estos días de cuarentena por el COVID-19, el mejor cerrador de la historia de Grandes Ligas, Mariano Rivera, publicó una imagen suya de cuando jugaba al balompié, aparentemente en su natal Panamá.
El estelar taponero y único exaltado de forma unánime al Salón de la Fama de Cooperstown en la historia del beisbol de Las Mayores, lució la antigua fotografía donde aparece en un deteriorado campo de futbol, con algunas zonas de pasto crecido, vestido con una playera rosada, short blanco, medias también blancas con dos rayas verdes en la parte de arriba casi en la rodilla. Trae puestos unos taquetes negros y tiene el pie derecho sobre un balón. El histórico lanzador aparece con sonrisa de oreja a oreja.
Aunque no se sabe con exactitud la fecha en la que Mariano Rivera se tomó la foto, el derecho de 50 años de edad, posteo en la misma publicación lo siguiente con el hashtag: “#GodsPlanIsAlwaysBest”, que se traduce como “el plan de Dios es siempre el mejor”.

¿Se imaginan que Mariano Rivera hubiese buscado su futuro en el futbol? Actualmente no sería el histórico miembro Salón de la Fama que es, tampoco tendría 5 anillos de Serie Mundial, ni sus 13 llamados al Juego de las Estrellas.
Tampoco sería recordado por sus distinciones a Jugador Más Valioso de Serie Mundial, de Juego de Estrellas, de la Serie Divisional de la Liga Americana, ni de sus 5 premios a Relevista del Año en el fantástico mundo de Las Mayores.
Nacido un 29 de noviembre de 1969 en Puerto Caimito, La Chorrera, Panamá, debutó hasta los 25 años en Grandes Ligas el 23 de mayo de 1995. Su último juego lo disputó a los 43 años el pasado 26 de septiembre del 2013.
En su trayecto por el mejor beisbol del mundo, “MO” jugó 19 temporadas y acumuló 1115 salidas con récord de 82-60 en ganados y perdidos. De por vida tiró 1283.2 innings y dejó efectividad de 2.21 con 286 bases concedidas por 1173 ponches recetados.
Los récords de por vida que ostenta el panameño son el de más juegos finalizados con 952 y el de 652 salvamentos.
En la historia se pueden poner muchos ejemplos de deportistas relacionados con el beisbol y el futbol.
Por mencionar a algunos, los exitosos futbolistas mochitenses Omar Bravo, Javier “Chuletita” Orozco y Luis Guillermo Madrigal, primero fueron beisbolistas.
Además resalta la historia del ahora velocista y bigleaguer mochitense Andrés Muñoz, quien era corredor pero también futbolista. Alguna vez su mamá, la señora María de los Ángeles Apodaca, relató que su hijo cruzaba el campo de futbol a grandes zancadas mucho más rápido que otros compañeros. Muñoz mide casi 1.90 metros y en Grandes Ligas tira rectas de más de 100 millas por hora. Su récord en clase AA es de 105 millas en un picheo.
Retomando el caso del legendario número 42 de los Yankees, Mariano Rivera, entre los innecesarios ‘pleitos’ de quienes defienden al beisbol o al futbol como el mejor deporte, la historia pone al ahora retirado lanzador, curiosamente como el mejor cerrador de las Grandes Ligas que alguna vez fue futbolista…