México.- Mientras México mantiene la vigilancia sobre nuevas zonas con potencial ciclónico en el Pacífico oriental, el Atlántico ya enfrenta una amenaza que podría dejar inundaciones de alto impacto en Estados Unidos.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) informó la tarde de este martes 16 de junio que el potencial ciclón tropical Uno continúa organizándose frente a las costas de Texas y podría convertirse en tormenta tropical durante las primeras horas de este miércoles.
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A las 19:00 horas (CDT), el sistema se localizaba a unos 25 kilómetros al sur-sureste de Corpus Christi, Texas, con vientos máximos sostenidos de 45 kilómetros por hora y una presión mínima central de 1004 milibares.
Desarrollo inminente sobre el golfo de México
De acuerdo con el pronóstico del NHC, el sistema se desplaza hacia el noreste a 9 kilómetros por hora y durante las próximas horas se alejará de la costa de Texas para desplazarse de forma paralela al litoral norte del golfo.
Los especialistas estiman que las condiciones atmosféricas continúan siendo favorables para su fortalecimiento gradual, por lo que tiene un 70 por ciento de probabilidad de convertirse en ciclón tropical durante las próximas 48 horas, porcentaje que se mantiene también para los próximos siete días.
La previsión indica que el sistema podría alcanzar la categoría de tormenta tropical durante la madrugada o mañana del miércoles antes de regresar a tierra entre el este de Texas y el suroeste de Luisiana entre la noche del miércoles y la mañana del jueves.
La principal amenaza serán las lluvias
Aunque los vientos no representan por ahora el peligro más significativo, las precipitaciones asociadas al sistema sí han encendido las alertas meteorológicas.
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El NHC prevé acumulados generalizados de entre 5 y 10 pulgadas de lluvia —equivalentes a entre 127 y 254 milímetros—, con registros aislados cercanos a 20 pulgadas, es decir, más de 500 milímetros.
Las zonas más expuestas abarcan desde la costa central y superior de Texas hasta Luisiana, Mississippi, Alabama, el oeste de Florida y algunas regiones de Georgia.
Las autoridades estadounidenses advierten que estas lluvias podrían provocar inundaciones repentinas que ponen en peligro la vida, especialmente en áreas urbanas, zonas bajas y regiones cercanas a ríos y arroyos.
Marejada ciclónica, oleaje y riesgo de tornados
Además de las precipitaciones, el sistema podría generar una marejada ciclónica de entre dos y cuatro pies de altura sobre sectores de la costa comprendidos entre Port Bolivar, Texas, y Morgan City, Luisiana.
A ello se suman fuertes oleajes, corrientes de resaca peligrosas y la posibilidad de que se desarrollen uno o dos tornados aislados entre Texas, Luisiana, Mississippi, Alabama y el Panhandle de Florida.
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Por estas condiciones, permanece vigente una advertencia de tormenta tropical desde Sargent hasta Sabine Pass, así como una vigilancia de tormenta tropical desde Sabine Pass hasta Morgan City.
México vigila nuevas zonas de desarrollo
Mientras tanto, el Servicio Meteorológico Nacional de México mantiene bajo observación la evolución de la onda tropical número 8, la cual se desplazará sobre Centroamérica y posteriormente hacia el Golfo de Tehuantepec.
Los pronósticos del SMN indican que este sistema podría favorecer la formación de una zona de baja presión con potencial ciclónico al sur de las costas de Oaxaca durante los próximos días, situación que incrementaría las lluvias en el sur y sureste del país.
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Por ahora, el potencial ciclón tropical Uno no representa riesgo directo para territorio mexicano; sin embargo, se convierte en el primer sistema relevante de la temporada 2026 en el Atlántico y confirma que la actividad ciclónica comienza a intensificarse en ambas cuencas oceánicas.