El Jitzámuri, Ahome.- En medio del llanto, dolor y
enojo, fueron sepultadas las seis víctimas que perecieron en la volcadura de
una panga ocurrida en el campo pesquero El Jitzámuri, el pasado fin de semana.
Dos horas antes de lo programado, el cortejo fúnebre partió del domicilio de
las personas fallecidas para adelantar la misa y la sepultura de
las víctimas debido a que los policías que custodiaban al detenido conductor de
la lancha, Rolando Arturo Ruiz, sólo le dieron dos horas de permiso para
despedirse de sus familiares fallecidos.
En silencio, los afligidos familiares y amigos recorrieron a pie las calles de
este campo pesquero cargando con sus brazos los féretros durante todo el
trayecto hacia la iglesia católica, así como hacia el templo cristiano
donde les oficiaron misa de cuerpo presente.
En la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima, el sacerdote pidió a los
familiares resignación y aceptación ante la voluntad de Dios.
?No hay palabras de consuelo para una mamá, para un papá, para los
mismos hermanos, tíos o simplemente los conocidos, y el único consuelo pues es Dios,
porque ahí en donde nosotros no vemos él siempre esta consolándonos y aun
cuando parece que se cierra, que se acaba el mundo él siempre está ahí en
silencio con nosotros y que le podemos decir nosotros a Dios por la pérdida de
un hijo si el mismo perdió el suyo?, manifestó.
En la misa estuvo presente Rolando Arturo, custodiado en todo
momento por los policías, mientras escuchaba atento la homilía del padre
Martín.
Al término de la ceremonia religiosa, los ataúdes con los cuerpos de las
víctimas partieron del campo pesquero El Jitzámuri hacia San Pablo para
darles el último adiós y sepultarlos en el panteón de esta comunidad.VER VIDEO AQUÍMT/AA