ACCESO
Por favor teclee su usuario y contraseña para acceder a las funcionalidades extras, así como personalizar la suscripció al boletín de lineadirectaportal.com
No soy usuario, deseo registrarme.
26, Julio 2017


CONTACTO   
HEMEROTECA   
COLUMNAS
FILOSOFIA DE CANTINA
La ira en la garganta
17, Mayo 2017
Otras columnas del autor
Más columnas del autor...

¿Qué hacer ante la sordera y la injusticia? Gritar ¿Qué mostrar como forma de reclamo ante los ojos cerrados de nuestros gobernantes?: el grito. Ese abrupto impulso de las cuerdas vocales, que salen del estómago cuando no podemos respirar, pero que el corazón construye cuando no encontramos respuestas. Un grito para salvaguardarnos del ocaso o para restaurar una paz perdida. Un grito para aferrarnos con las manos ante una seguridad que no habita el cielo azul. Sí, el grito ante las balas; ante la inseguridad. Porque, al parecer, un grito, es la única protección que tenemos. Y no como una forma de cerrarnos a no escuchar, si no a ser escuchados por quienes nos quitan las ganas y el pensamiento.

 
Aunque pudiera sonar irracional, el grito es la esencia del alma, como una espada que empuñamos ante el fiero dragón que consume a la sociedad con fuego y que la traduce en injusticia, en desdicha, en desolación, en el poder por el poder. Un grito para animarnos, un grito para sacrificarnos, un grito para unirnos un grito para que salgan de su escondite. Por eso es necesario gritarles a los gobiernos que bajen de su estandarte inhumano, de sus oficinas refrigeradas; que se quiten las corbatas y dejen a sus fotógrafos de cabecera y a sus guaruras fuera; que descubran sus pechos como lo hacemos los ciudadanos cotidianamente. Un grito pero en conjunto.
 
El asesinato del periodista sinaloense Javier Valdez hace que la ira se instale en la garganta para gritar más fuerte, con mayor eco, con amplitud ante la sordera de quienes hacen del poder un juego de podredumbre.  
 
Hoy la ira se ha aposentado en las gargantas, se ha vuelto el mazo que golpea las cabezas de la hidra del cuento. Del monstruo de 7 cabezas que no ve a su alrededor más que el fuego que propaga, su cola inmensa y la desolación que siembra y las muertes que cosecha. No es para menos. Dicen que los están matando. Y sí, es verdad, los están aniquilando desde un anonimato imperfecto pero convulso. Un anonimato al que se le ha puesto nombre, esencia y rostro. Y que muchos otros, valientes, periodistas como Javier están denunciando como lo son los gobernantes en turno. Tiene un rostro poco uniforme pero sueles ser los mismos: los sordos.
 
Gritemos. Que la ira en la garganta deje de contener veneno; que se acumule la verdad y que se haga escrita.
 
 
 
Twitter @EliudVelazquez
Facebook Eliud Velázquez Barba
Correo [email protected] 
Otras Noticias
Estado
MÁS LEÍDAS
"Agarré a mi hija y nos brincamos...
"Agarré a mi hija y...
Confirman granizada...
'Brotan' nuevos...
‘Revisión a...
Localizan osamenta en...
Sin pausas luchan...
Turistas se la pasan...
Junio 2017
Es asqueroso ver...
Policías realizan...
Descarga la APP de Línea Directa en tu MOVIL
TWITTER