El pasado sábado por la noche los aficionados al boxeo, y específicamente quienes seguimos la carrera de Fernando Montiel, uno de los boxeadores mochitenses más exitosos en los últimos tiempos, vivimos momentos de angustia al ver la manera tan dramática en que cayó a la lona luego del potente golpe que le recetó el no menos exitoso y reconocido filipino –ahora campeón mundial gallo CMB y OMB- Nonito Donaire.
Sin duda todos sabíamos de las dificultades que sortearía el mexicano ante tal peleador, pero quienes hemos visto de cerca la preparación del Cochulito y la manera tan profesional en que su familia, - a su vez su cuerpo técnico- lo lleva de la mano en cada entrenamiento, realmente esperábamos que dicho combate durara un poco más.
Pero el resultado y los comentarios de la pelea quedan de lado, pasando prácticamente a segundo término; ha sido verdaderamente impresionante la ola de comentarios, afirmaciones sin sustento y especulaciones que se dieron alrededor de la salud del ahora ex campeón mundial, que horas después de su arribo a esta ciudad cuna de campeones, brindó una conferencia de prensa con la finalidad de aclarar la situación, acompañado por su padre, el experimentado entrenador Don Manuel “Cochul” Montiel además de sus hermanos Manuel, Pedro y Eduardo.
Al arribo de Fernando a lo que vendrá a ser su nuevo gimnasio -por cierto, muy moderno y funcional-, casi la totalidad de la prensa deportiva local ya lo esperábamos; puntual, sonriente y saludando de abrazo a todos los presentes, inició lo que màs bien fue una charla entre amigos, donde habló de todo: entre otras cosas, su sorpresa por el manejo que medios nacionales e internacionales dieron a esta situación: que si tenía una fisura en la mandíbula, (que fue lo más “light” que se publicó), pues algunos otros hablaron de una operación en la cabeza supuestamente realizada en la ciudad de Culiacán, y hasta que se encontraba en estado de coma, lo cual definitivamente es hablar de palabras mayores.
Tema por demás delicado es el de la salud; tanto, que no se deben hacer conjeturas al respecto ni –en el caso del periodista- “armar” notas que solo alarman a la familia, amigos y aficionados a este que muchos llaman “el único deporte”. Así que amigos y compañeros: debemos responsabilizarnos más y corroborar información de agencias –por más confiables que estas sean-.
Nos dio mucho gusto ver a un Fernando tranquilo, bromista, que acepta la derrota y la superioridad de Donaire en esta pelea, pero de igual manera acepta el reto de levantarse y de pasar de ser “El Campeón” a ser el retador. Lo vimos agradecido con Dios, con su familia y sobre todo con quienes le han mostrado su apoyo incondicional –aquí se conoce a los verdaderos amigos y seguidores-.
Fernando salió perfectamente de la resonancia magnética que se le realizó en Las Vegas, y el médico que lo atendió le aseguró estar en perfectas condiciones. Pero ¿Qué sigue ahora para el mochitense? Por el momento esperar, dejar que pase el tiempo y digerir el amargo sabor de la derrota, para saborear –de eso estoy segura- muy próximamente las mieles de las victorias venideras.
…Y la tarea es: ¿quién será el guapo que se convierta en el siguiente rival de Montiel? Pongámonos a pensar, pues este guerrero subirá a peso supergallo.
Agradezco infinitamente su atención a estas líneas, esperando recibir sus comentarios en el correo electrónico xiomaralbg7@hotmail.com
Hasta la próxima!!