ACCESO
Por favor teclee su usuario y contraseña para acceder a las funcionalidades extras, así como personalizar la suscripció al boletín de lineadirectaportal.com
No soy usuario, deseo registrarme.
24, Febrero 2017


CONTACTO   
HEMEROTECA   
COLUMNAS
SALA DE LECTURA
Sinaloa festeja a José Emilio Pacheco
30, Junio 2014
Otras columnas del autor
Más columnas del autor...

Si la poesía es una manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, en verso o en prosa ¿se puede hacer poesía de lo antiestético, de lo inenarrable?

«Nadie piensa en las siete como una hora

propicia a los desastres. Más bien creemos

que las grandes catástrofes sólo ocurren de noche.

En sí misma la noche parece trágica.

(Las tinieblas, velos del mal;

la oscuridad, sinónimo de luto.)

La noche nos alarma pues nadie sabe

si el sol reaparecerá a la hora debida.

En la ancestral caverna inventamos de noche

a los demonios y a los dioses.

Reservamos la noche para la muerte

y en cambio transformamos la mañana

en símbolo de vida y renovación,

de esperanza, en una palabra.

Al regresar el sol quedan desechos

los miedos y los males.

La luz que inventa el día protege al mundo.

Por eso duele como una doble traición

el terremoto de las siete.»

José Emilio Pacheco dedicó su libro de poemas «Miro la tierra», Editorial ERA, 1986, al temblor del 19 de septiembre de 1985 en la ciudad de México. Lo doloroso llevado a la estética de la palabra a través de la sensibilidad del poeta. El caos hecho poseía… el sonoro rugir de la tierra como onomatopeya de los sentidos.

Este lunes 30 de junio el ámbito cultural y universitario prácticamente de todo el país conmemora los 75 años del natalicio del escritor mexicano más galardonado de todos los tiempos, pero también el más modesto y humilde, quien muriera apenas el 26 de enero pasado y cuya familia rechazara los funerales en el Palacio de Bellas Artes -distinción que sólo han recibido Octavio Paz y Gabriel García Márquez-, seguros de que así lo habría preferido el autor de «Las batallas en el desierto».

Varias universidades son las que le rinden homenaje este día; la UNAM presidirá a las 18:00 horas la ceremonia nacional en el Centro Cultural Universitario en coordinación con la UAM, IPN, Conaculta, INAH, El Colegio Nacional y El Colegio de México, donde participarán destacados escritores como Elena Poniatowska, que disertarán sobre el legado de José Emilio Pacheco.

Otras instituciones también tendrán ceremonias similares, como las universidades autónomas de Chihuahua, de Zacatecas, de San Luis Potosí y la Feria Internacional de Lectura de Yucatán. En Sinaloa, el rector de la UAS, Juan Eulogio Guerra Liera, presidirá a su vez en la Casa de la Cultura a las 18:00 horas de hoy el homenaje que le brinda la máxima casa de estudios en Sinaloa a quien fuera su Doctor Honoris Causa desde 1979.

Desde el Premio Cervantes de Literatura 2009 hasta todos los premios latinoamericanos y españoles obtuvo este miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua (también distinguido con el Premio Mazatlán de Literatura 1999), gracias a su versatilidad y dominio de varios géneros literarios, como la novela, el cuento, la poesía, el ensayo, la reseña, el artículo periodístico y hasta la traducción de obras clásicas.

De su narrativa, sus obras más reconocidas son sus novelas cortas «Las batallas en el desierto», ERA, 1981, y «El principio del placer», Joaquín Mortiz, 1972, de muy fácil lectura y accesibles a la juventud por su temática sobre los primeros amores de estudiante. En ellas podemos reír hacia nuestros adentros al vernos reflejados en esa temeridad de jóvenes enamorados en que también incurrimos, pero además abrevar de la crítica que Pacheco hace del  México que le tocó vivir, con su corrupción política y social, y su decadencia.

En lo personal, considero que el mejor cuento que he leído en mi vida es precisamente uno de José Emilio Pacheco: «La fiesta brava, un cuento de Andrés Quintana», cuyo final me hizo, anonadado, soltar el libro y llevarme las manos a la cabeza, sorprendido de la majestuosidad del autor, que en todo el cuento nos engaña y sólo hasta el final atinamos a comprenderlo todo, volviendo sobre las pistas que divertidamente Pacheco nos pone a la vista pero que nos pasan desapercibidas. Este cuento está incluido en «El principio del placer».

De su poseía, destaca su aparente sencillez pero a la vez su profundidad, como el poema «Perra vida», de su libro «Ciudad de la memoria», ERA, 1989, que está retomado en el libro «Nuevo álbum de zoología», 2013, que editó el Gobierno de Sinaloa, a través del Instituto Sinaloense de Cultura, en coordinación con ERA y El Colegio Nacional, y que presentaron el pasado jueves en la Lectura-Homenaje a José Emilio Pacheco, a cargo de Inga Powells, Alicia Montaño, Jesús Ramón Ibarra, Eduardo Arriaga, Georgina Martínez, Itzel Navidad y Lucía Leyva, en un grata velada literaria en el Casino de la Cultura.

«Despreciamos al perro por dejarse

domesticar y ser obediente.

Llenamos de rencor el sustantivo perro

para insultarnos. Y una muerte indigna

es morir como un perro.


«Sin embargo, los perros miran y oyen

lo que no vemos ni escuchamos.

A falta de lenguaje

(o eso creemos)

poseen un don que ciertamente nos falta.

Y sin duda piensan y saben.
 

«En consecuencia,

resulta muy probable que nos desprecien

por nuestra necesidad de buscar amos

y por nuestro voto de obediencia al más fuerte.»

Otras Noticias
Estado
MÁS LEÍDAS
Dan el último adiós a Ricardo...
Dan el último adiós...
LDTV 1ra Emisión...
Comparece primer...
LDTV 1ra Emisión...
IMSS invertirá en...
LDTV 1ra Emisión...
LDTV 1era Emisión...
LDTV 1era Emisión...
LDTV 1era Emisión...
LDTV 1era Emisión...
Descarga la APP de Línea Directa en tu MOVIL
TWITTER