ACCESO
Por favor teclee su usuario y contraseña para acceder a las funcionalidades extras, así como personalizar la suscripció al boletín de lineadirectaportal.com
No soy usuario, deseo registrarme.
24, Enero 2017


CONTACTO   
HEMEROTECA   
COLUMNAS
SALA DE LECTURA
La sensualidad según Nietzsche
09, Junio 2014
Otras columnas del autor
Más columnas del autor...

El presidente Enrique Peña Nieto visitó este sábado al Papa Francisco en el Vaticano y quizás el tema más importante de su charla privada no haya sido la aceptación de una visita papal a México en fecha aún por definir, o el regalo de  la camiseta del Tri firmada por todos los jugadores, dado el gusto del pontífice por el futbol; el asunto que más debió de haber pesado en ese encuentro, seguramente, habrá sido el de la pederastia de sacerdotes mexicanos.

Apenas el 28 de mayo pasado se acaba de dar a conocer que el Vaticano decidió la expulsión definitiva del sacerdote Eduardo Córdova Bautista, al recibir las pruebas de al menos uno de los 100 casos de abusos sexuales contra menores que habría cometido en San Luis Potosí durante 30 años este religioso, que hoy se encuentra prófugo de la justicia.

En medio del sufrimiento que hechos como éstos causan a la Iglesia Católica y principalmente a las víctimas y sus familias, resulta alentadora la decisión del Papa por no tolerar ningún caso de pederastia, actuar rápido ante los expedientes probados y despojar de su condición clerical a los acusados para que como hombres respondan por sus actos ante los juzgados penales.

El mensaje del Papa a México es claro y contundente: ya no más un Marcial Maciel, ya no más el proteccionismo de los mandos eclesiásticos para reubicar de parroquias a sacerdotes bajo sospecha; ya no más la indecisión del Estado mexicano para actuar contra representantes de Dios que dañan a lo más preciado de su pueblo, como son los niños y los jóvenes.

Estos episodios son dolorosos para todos aquellos que quieren a la Iglesia y que conocen a sacerdotes que verdaderamente viven su apostolado, que en medio de sus limitaciones humanas tratan de ser irreprochables y practican lo que predican, que son muchísimos más que los que ocupan penosamente la atención de los medios.

Doloroso también para los mismos sacerdotes ver cómo algunos de sus compañeros le dan un mal uso a su pasión, esa misma pasión que es la locura de renunciar a todo para dedicar su vida a servir a los demás; la pasión con la que oran, con la que llevan una vida espiritual y de servicio, esa pasión con la que Jesús pedía perdón desde la Cruz por aquellos hombres que lo crucificaban.

Esos niveles incomprensibles de pasión son los que hacen a una persona un ser extraordinario, dispuesto siempre al sacrificio por los demás; es un poder transformador. Pero aplicar esa pasión no a las fortalezas, sino a las debilidades humanas, deriva en cambio hacia un poder destructor, primero del alma y después de quienes nos rodean.

Y de las mayores debilidades a las que el hombre se enfrenta, por las alteraciones de pensamiento y conducta que ocasiona, es precisamente la sensualidad. Pasión desbordada aplicada a la sensualidad lleva a un enajenamiento que atrofia al ser humano y lo incita a cometer actos aborrecibles, ya sean sacerdotes, maestros, médicos, artistas, albañiles o periodistas.

Por ello, en su exhorto a alcanzar el estadío del «superhombre», el filósofo alemán Friedrich Nietzsche plantea en su proclama «De la castidad», en su obra clásica «Así hablaba Zaratustra» (1883-1885), la necesidad de mantener una integridad personal ante la sensualidad, porque ceder sin reparo ante el encantamiento de la voluptuosidad, es tanto como renunciar al gobierno de su propios ser.

«En algunos, ésta (la castidad) es una cualidad, sin embargo en muchos, poco menos que un vicio.

«Ellos practican la continencia; no obstante, la perra ´sensualidad´ asoma recelosa en todas sus actividades.

«Hasta lo más elevado de sus cualidades y los ámbitos fríos del espíritu los persigue esta bestia y su aturdimiento.

«¡Y hay que ser testigos de cuán cortésmente la perra ´sensualidad´ sabe humillarse por un trozo de espíritu cuando se le niega un trozo de carne!

«¿Que les atraen las tragedias y todo lo que destroza el corazón? No obstante, no tengo confianza en su perra.

«En sus ojos se refleja la brutalidad; busca con avidez el espectáculo del sufrimiento. ¿La sensualidad de ustedes se ha disfrazado de piedad?

«E igualmente les sugiero esta parábola: no pocos de los que quisieron desterrar a su demonio fueron a parar ellos mismos dentro de los puercos.

«No es conveniente la castidad a quien mal soporta la continencia; no sea que lo empuje al infierno, esto es, al barro y a la lujuria del alma.»


Comentarios: @marcocesarojeda

Otras Noticias
Estado
MÁS LEÍDAS
LDTV 2da Emisión 24-01-17
LDTV 2da Emisión...
LDTV 1ra Emisión...
LDTV 2da Emisión...
LDTV 1ra Emisión...
LDTV 1ra Emisión...
¡¡Cañeros es...
LDTV 2da Emisión...
Se reforzarán los...
LDTV 1ra Emisión...
LDTV 2da Emisión...
Descarga la APP de Línea Directa en tu MOVIL
TWITTER